Hard Revenge Milly: Bloody Battle

Hard Revenge Milly: Bloody Battle
T. Tsujimoto 2009

Después de que el cortometraje Hard Revenge Milly gozara de una buena acogida entre el público más adepto a desmenuzar los personajes con las más selectas katanas, Tsujimoto se tiró de la idem en una peli de verdad, ochenta minutos de violencia casi gratuita al servicio del mismo personaje: la terrible Milly.

Después del asesinato de su esposo e hijo y de ser salvajemente mutilada, Milly se enfrenta a la prueba final: la venganza. Los Hermanos Jacks (los que se salvaron del cortometraje) iran a por ella a muerte. Sus protesis cibernéticas (escopeta en la pierna, katana retráctil en el brazo y algo pero que muy chungo donde antes tenía pechos) serán su arma definitiva para completar su misión.

¿les suena el argumento? El cortometraje abre con la escena en el bar de tapas de Hattori Hanso para no disimular este préstamo argumental de Kill Bill y termina con un festival épico de combates a mansalva, entre las que se intercalan escenas no menos duras a modo de flashback para ilustrar el calvario de torturas que en su día soportó la protagonista.


Con estas premisas la película cambia algo de escenario. Una vez conocidos los personajes nos movemos de la destruida Yokohama post-nuclear a una ciudad de refugiados donde los cybermédicos y los traficantes de armamento le dan un aire más a lo Mad Max que a Kill Bill, introduce un par de personajes interesantes y encamina la trama a lo que vamos a ver, con detalles de calidad a lo Matrix para otra carnicería humana de libro.

Como mencionaba hace unos posts sobre estas perlas del Festival de Sitges 09, producciones de estas hay a patadas. El motivo de destacar esta es su deliberado alejamiento del sector más Friki. Suena raro pero es una película que no juega demasiado con la comedia, elude las bromas fáciles (aunque sea imposible no reirse a ratos) y intenta enfocarse como un cuento oscuro de un futuro tenebroso y lleno de terrores tecnológicos.



Quizá el relativo éxito del cortometraje le ha abierto los ojos a un filón de aventuras de Milly y la oleada de venganza que azota su vida y las vidas de quien la rodea, pero es intentar buscar petroleo donde no hay. Todo se aguanta en las aptitudes para el combate y la pasarela de Miki Mizuno y de un selecto grupo de malvados. Temas musicales algo metal y destartaladas localizaciones para ambientar esta épica venganza en un mundo que ha retrocedido varias décadas en muchas tecnologías y varios siglos en población. El final presume una posible secuela para dar algo de continuidad al tema.

Sugiero por tanto dar una oportunidad al corto Hard Revenge Milly, la película quedaría reservada a aquellos que les guste este concepto gore-dramático-postapocalíptico.

Por todo ello mis muy dramáticos señores sentencian:


:-( Decadente
:- Pedantorra
:-) Esperpéntica
:-D Memorable
:-O Demoledora

Vampire Gril Vs Frankenstein Girl

Vampire Gril Vs Frankenstein Girl (2009)
(aka Kyûketsu Shôjo tai Shôjo Furanken)
Y. Nishimura, N. Tomomatsu

Otra perla del fantástico de Sitges: En la estela de las desternillantes producciones de la Troma, pero con la estética Cosplay más delirante y con delirios a lo "déjame entrar" , esta producción nipona resucita los mitos clásicos por excelencia (El vampiro y el Monstruo) en una High School de la capital fashion para adolescentes tarados del mundo: Roppongi, Tokyo. Un Slasher-trash-gore-fantástico para la pura diversión, con cierto presupuesto y un torrente de ideas bañadas en sangre.

Cuando San Francisco Javier expulsó a los Vampiros de Japón se dejó a uno con vida. Trescientos años después, una estudiante de intercambio llega al instituto con una caja de bombones rellenos de "mermelada de fresa." Pero tampoco es un instituto convencional, ya que la carne fresca es necesaria para ciertos experimentos, sea humana o vampira. La batalla por el poder, la ciencia de los mad doctors contra el vampirismo clásico acaba de empezar.

Desternillante y de calidad. Con un buen despliegue de efectos visuales, sangre a barriles llenos y personajes cachondos como pocos, la historia proporciona todo lo que uno pueda desear del género: carcajadas, interés y meritorias escenas de acción en las recreaciones virtuales de la Tokyo Tower. Es cierto que este género está muy explotado y que probablemente cada año hay una docena de película que cumple con el estandard, pero esta me parece reseñable por combinar la bizarría japonesa con el mix cultural algo kitsch paródico de una sociedad cuya juventud parece sacada de una película y no al revés. Y es que a veces cuesta superar la realidad.

Por tanto, tras presentar las conclusiones expongo los mayores puntos de interés:

La moda vampírica está en auge. Tras estar relegadas durante años a producciones de serie B para abajo, pasar al terror para adolescentes y llegar a ser algo serio (o pretendidamente) con las adaptaciones de Anne Rice, ahora no hay forma de ver la TV o ir al cine sin toparse con un chupasangre haciendo de chico bueno o de chica mala. Por tanto esta composición era tan esperable como deseable, y se agradecen los detalles de mala leche que colateralmente recuerdan aspectos de la novela sueca del año pasado.

Frankenstein nunca ha muerto. El grande de los Mad Doctors parecía que no daba para más que para la Família Monster, pero el concepto está allí para el que lo pueda aprovechar. Tras la grandiosidad de Repo: The Genetic Ópera esto es lo más cercano a los transplantes en vivo que veremos en pantalla. Y es que amputar miembros lo puede hacer cualquiera, el mérito es darle algun uso razonable.



Ganguro Girls: una de las más bizarras pandillas urbanas japonesas. Chicas de claro genotipo asiático que desean ser afroamericanas y se tiñen el cuerpo de negro, entre otras cosas, para emular a su deseada raza. Otra secta japonesa en alza, tan real como las mencionadas Ganguro Girls es la de las chicas que se dedica a la automutilación y a cortarse en las muñecas como categoría de arte (Sadomasoquismo gótico y compulsiones suicidas para hacer más pasable la vida.) Y es que a las pandillas cosplay de siempre les hacía falta un revulsivo que en este caso revuelve estómagos y cerebros por igual.

No Le Dejes Entrar: Si, supongo que el sexo con vampiros debe ser algo de lo más excitante, pero nuestro protagonista tiene el buen tino de desconfiar de todo lo que huela a no-muertos. A diferencia de miles de héroes incomprensiblemente seducidos por cadáveres andantes, por muy fashion que sean, este tiene muchas reservas que honran al sentido común. Y sorpresa, hay más sentido común en esta relación que en el de muchas pelis presuntamente serias.

Repaso de Historia: El impagable papel de San Francisco Javier y su Inquisidor Sumotai es de esos detalles que pone los pelos de punta.

Detalles: Buena banda sonora, combate final de antología y apretado pulso narrativo con más sorpresas y giros de lo que se suele esperar de este tipo de producciones. Personajes a cada cual mejor.

... y Igor: Porque no puede haber peli de estas sin un mayordomo jorobado de aviesa mirada y devoción por los recambios corporales. Y claro está, Igor es un nombre tan bueno como cualquier otro.


Ecos de Sociedad del festival: La sesión estuvo amenizada por un numeroso grupo de bípedos tipo otaku o derivados (adolescentes con un vocabulario 100% manga y cuidada pronunciación japonesa, muchas horas de tele se han chupado, algunos acompañando la sesión comiéndose un pollo al curry con palillos y lanzando improperios en dialecto de Shibuya 109 Ichi Maru Kyû o como se llame. ) Así que la acogida fue más que buena y el respetable la aprobó con nota a juzgar por los numerosos aplausos y vitoreos que se prolongaron durante todos los créditos. Una sesión más de las que ha hecho grande este festival, almenos en su vertiente mas pouplar, y cuyo glamour se mide por los aplausos trasnochados a cada degollamiento recreativo.


Recomendación: Este tipo de películas son como el Jenjibre, esa cosa rosa que se sirve al lado del sushi y que sabe como a colonia. Se usa para 'resetear' el paladar entre una pieza de sashimi y otra, y así degustar cada pieza como si fuera la primera. No se puede vivir de esto pero sin ello el cine no tendría la mitad de gracia.

Por todo ello el Concilio Cosplay Oscuro sentencia:


:-( Soporífera
:-I Pedantorra
:-) Esperpéntica
:-D Memorable
:-O Demoledora



(Gracias al Zombie que se prestó para ilustrar la entrada, siempre es un placer ver una película con un no-muerto).



Dada la estrambótica propuesta sugiero estudien detenidamente esta perla en imágenes. La banda sonora tampoco tiene desperdicio, J-pop a saco, corren muchos temas por la web.

Mahakaal

Mahakaal (1993)
Shyam Ramsay
Tulsy Ramsay

Los Ramsay fueron el orgullo nacional en la floreciente Bollywood de los ochenta, con una amplia producción de remakes al estilo indio de todo lo que se hacía en Hollywood. India no tiene referentes propios en el teen-horror ni en ningún otro concepto occidental, así que estos visionarios se dedicaron a transculturalizar los más populares productos de entretenimiento para encajarlos en el bolly mas puro, culebreantes películas de 150 minutos tirando bajo, cliches y guiños indios y números musicales interminables de coreografía entre el kitch y el esperpento que recuerdan más al "badabadaba" setentero español que al cine americano, para amenizar nada menos que su versión libre de Pesadilla en Elm Street.

O lo que es lo mismo, estrenamos la sección Mondo Macabro para repasar las joyas del terror exótico que podemos ver año tras año el en Festival de Sitges, y que recomiendo encarecidamente. Todo lo demás no son más que películas para mainstreamers y gafapastas, esto es auténtico festival.

Anita es una joven y guapa universitaria, moderna pero casta y respetuosa. Siete años después de la muerte de su hermana empieza a sufrir el acoso de cierto monstruo en sus pesadillas, cuyos ataques le causan heridas físicas en el mundo real. Una tenebrosa historia del pasado familiar cobrará venganza en ella y en sus conocidos, entre los que se destaca la versión india de Andrés Pajares, un imitador de Michael Jackson con más pluma que Falete y otros conocidos necesarios para peleas coreografiadas al estilo Bud Spencer Vs Bruce Lee, y un monton más de gente para ponerse a cantar y bailar en cualquier momento, y como tres litros de gasolina y una caja de cerillas para crear efectos especiales de última generación.



Juzgar esta ambiciosa producción desde la óptica oficialista occidental sería un crimen, así que tenemos que contextualizar algo más. Una crítica rápida sería la de bizarría impresentable, inacabable numerito de payasadas con un monstruito anecdótico y plagio de Freddy Krueger con final tan absurdo como el principio y el desarrollo, sólo apto para carcajearse a ratos, salir a tomar unas cervezas y volver al cine para reir algo más mientras espera la próxima película. Pero eso sería negar el terrible esfuerzo de adaptación de un producto hecho por y para occidentales a un público de gustos muy diferentes.

El mérito de Bollywood radica justamente en adaptar la temática general al gusto particular, un delicado equilibrio de guion y trabajo actoril que poco tiene que ver con el cine de género al uso. El malvado de turno, un psicópata que tortura a sus víctimas después de muerto y que calza un guante a lo Eduardo Manostijeras no es más que la marioneta anecdótica para dar nombre a una película que podría ir de cualquier otra cosa. Lo que realmente busca su público es ver las forzadísimas coreografias, fusión de la música y danza populares con tejanos y a lo Grease para ilustrar los romances y aventuras de sus protagonistas. Tras una hora de primeros planos y golpetazos de cámara son tan familiares que es como si los conociéramos de toda la vida. Los vemos en casa, en la cafetería y en el picnic, cantándose sus amorios y participando en peleas al mas puro spalstic con los "Pum" "Crash" y "Whosh" de toda la vida. Lástima que se acuerden de sacar al monstruo de vez en cuando, rompe todo el encanto.



La dulce Anita y el émulo de Michael Jackson en plena acción.
La parte Gorewood tampoco se limita a plagiar literalmente su fuente, aporta novedosas creaciones fusionando lo mejor de ambos mundos: El malvado doble de Krueger se desenvuelve por un mundo de cadenas a lo Hellraiser, tiene un bosque hechizado de su sobrenatural aura maligna cual cuento chino o japonés y necesitará del valioso exorcismo de un clérigo hinduista para su destrucción final. La enorme revelación para acabar con el monstruo es de la mas pura filosofía poética ("Hay que cortarlo en cachitos pequeños y chafarlo con todas las fuerzas") lo que propicia un desenlace a lo Terminator, junto con las típicas cobras y reptiles habituales de la zona. Y es que plagiar siete películas de golpe tiene un mérito innegable.

Los efectos especiales son de la vieja escuela, donde los protagonistas deben interactuar con los efectos en lugar de moverse paralelamente a ellos. Esta implicación es totalmente imprescindible, ya que los esqueletos no se mueven solos y para luchar con ellos de forma realista hay que tener arte y ciencia, estilo y dedicación. Siguiendo los pasos del maestro Bela Lugosi y su inmortal pelea con el pulpo gigante en Bride of the Monster, nuestra protagonista se lo monta para sacudirse con media docena de esqueletos hambrientos y sobones.



Animación de la escuela Ed Wood
Pero en este ramo lo único que importa es la gente, sus arquetípicos papeles y encumbrar a las alturas a actores y actrices más famosos y conocidos en a India que los Gandhi. Los únicos requisitos para ser actor son saber bailar, o almenos imitar un estilo dado, y tener gran expresividad facial, siendo otras consideraciones deshechables. Pero eso si, hay que saber poner caras grotescas, chillar y transmitir de forma desmesurada el estado de enfado o felicidad siguiendo más o menos la trama narrativa, cosa de árdua dificultad dado los altibajos de la misma.
Obviando que el 50% del metraje es puro cachondeo y que el otro 50% es un plagio, la narración es dinámica, atrevida y pintoresca como pocas. Ni siquiera pretende ser una obra de arte o de énfasis cultural, ellos ya tenían una cultura siglos antes que el resto del mundo, y esto del cine no es más que una diversión modernilla, como la mantequilla de cacahuete, el concurso de imitadores de Elvis o el futbol con elefantes.
A falta de notación convencional para valorar esta película, el cónclave del mal decide:

:-( Pedantorra:-I Soporífera:-) Esperpéntica:-D Memorable
:-O Demoledora








Para su edición en otros idiomas, pueden ver la ficha en imdb aquí. Y por supuesto en versión original. Rechace Imitaciones.
Y mientras desmenuzo estas frikadas del festival les invito a participar en el concurso Pintura de cine de más abajo.

Pintura basada en el cine - Vuk Jevremovic

Exposición de lienzos de Vuk Jevremovic
Sitges 2009

Durante la celebración del Festival de este año, del que empezaré a publicar en breve, me encontré con esta agradable exposición de lienzos basados en personajes de cine. Aparte de ser muy destacables todas ellas aprovecharé mi pésima habilidad con la cámara de fotos para proponerlas como elemento de concurso. Se trata obviamente de decir el máximo número posible de pares actor/película.

Se abre el telón:

































10º



11º




12º

13º

14º



Ánimo!

El Cuervo de Corman

The Raven (1963)
Roger Corman

Otra de las muy fructíferas asocicaciones del cine sesentero, Roger Corman con Vincent Price, Boris Karloff, Peter Lorre y un jovencísimo Jack Nicholson que era sobrino de la productora Nicholson- Arkoff de la AIP. En esta ocasión llevan a la pantalla un guión escrito especialmente
por Richard Matheson para la ocasión y basado, como no, en un pequeño poema de Allan Poe.
'
El Doctor Erasmus Craven, taciturno y melancólico desde la muerte de su esposa, sueña con el día en que la magia podrá devolverla a la vida. Un atardecer tormentoso se presenta un cuervo, un mago hechizado en realidad, que le revela los terribles secretos del Doctor Scarabus. El que fuera el gran rival de su padre como rector de la Hermandad de Brrujos quiere adentrarse en las mas perversas artes de la necromancia, la ciencia de los muertos.

Estamos ante una película cuentística, totalmente alejada de las miserias espirituales habituales del dueto Corman-Price. Es una película de aventuras mágicas, algo de acción y fantasía, y una pequeña trama de enredos familiares. Contiene apreciables escenas de humor y algo de parodia a las producciones fantásticas de la AIP al uso de la época, que no le impiden ser bastante eficaz. Además parece incluso de mayor esfuerzo presupuestario que algunas de las pequeñas joyas de Corman, grandes interiores bellamente construidos, vestuarios dedicados y un juego de efectos visuales bastante por encima de los estándares de la época. Eso si, reuso intensivo de algunas escenas de la Caida de la Casa de Usher y celdas de tortura de El Pozo y el Pendulo, que ya que los tenemos no los vamos a tirar.

Reunión de genios

Aunque este tipo de producciones siempre resultan un poco parcas en exeriores aquí podemos ver los trasnochados sobreimpuestos habituales de las trepidantes escenas en carruaje a todo trapo, o las terribles vistas del castillo del Dr. Scarabus. Eso sí, con una música mas a tono con el espectáculo circense que es ver el terribe enfrentamiento de brujería entre Price y Karloff. Memorable duelo interpretativo para estos dos equilibristas de la expresión facial con lugar para el clown de Lorre y las escenas de tortolitos con Nicholson y el papel estelar de Hazel Court, una gran dama del terror clásico.
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Price y su Cuervo. El bicho es de verdad!

Aunque no hay que buscarle grandes sutilezas argumentales hay que reconocer que la trama está bastante bién llevada, obviando todos los tópicos del género y sorteando con gran éxito el reto de crear un misterio, una sospecha y llevar las cosas a un final interesante, bien resuelto y muy muy elegante. Una pequeña joya de 80 minutos.

Mis negros señores valoran esta obra como:
.
@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Parecido razonable¿?

Prensa rosa amarillenta y fútbol, con posible concurso.
Hoy en la sección prensa rosa vemos esta fotografía publicada por varias rotativas de la capital, donde cierto canterano del muy blanco y muy real club de fútbol de don Florentino S.A. se pavonea tras sus desastres en campos de golf y pases fotográficos, cual galáctico de segunda mano.

Ha sido un flashback automático: he pensado en el Gary Oldman de El 5º elemento. Pero buscando esta foto y dado el extenso ropero y afición por los cambios de look del célebre balompedista, no es raro que cualquiera de sus poses recuerde a algún crak de la pantalla. Como ejemplo:




Si a al guien se le ocurre uno mejor (o peor) se ganará automáticamente una arroba de concurso, cuyo metal queda a mi entera discrección.

Tras deliberación del consejo del mal, se declara persona non grata en este blog a dicho futbolista, hasta que renuncie por escrito a sacrilegiar camisetas de Al Pacino, luciéndola sin la devoción requerida para tal acto. Vean si no la blasfemia:


Y es que en la vida hay que elegir, o eres futbolista o golferas o modelo, pero de cine no tienes ni puta idea, esta camiseta está para enmarcar y no para sudarla por ahí. Si es que sudas, porque ni en el campo parece que vaya contigo. Además hay que ser hortera para escribir "Al Pacino, Scarface", eso es como llevar un crucifijo con un postit que diga "Jesucristo, Ben-Hur".

Por favor, perdonen la digresión y sigan leyendo el post de Battle Royale que eso si que mola.

Battle Royale

Battle Royale (2000)

Batoru Rowaiaru (romanizado)
Kinji Fukasaku

Adaptación a la gran pantalla de una novelita de Koushun Takami inédita fuera de Japón sobre la reeducación radical de una generación de estudiantes insolentes. El género truculento (a muchos paises llegó con alguna matanza de menos) así como la aparición estelar del gran Takeshi Kitano ha causado que mucha gente, equivocadamente le atribuya el guión o la dirección, ya que en cierta forma es "humor amarillo" pero a lo bestia. O hay algo más?

En un Japón hundido por la falta de disciplina, valores y espíritu de trabajo las autoridades toman la resolución de aplicar el plan Battle Royale. Cada año, una clase de secundaria escogida al azar será secuestrada y llevada a una isla desierta para dejar que se maten entre ellos. Sólo puede quedar uno. Este año ha tocado la clase de Shuya Nanahara, un adolescente que intentará sobrevivir sin tener que matar a sus amigos, en especial a la romántica Noriko. Pero el sensei Kitano no se lo ponrá nada fácil. Además hay algún psicópata que juega sólo por diversión .

Esta película tiene un regusto agridulce. El cine japonés serio y modernillo (y no tan modernillo) tiene la arraigada costumbre de mezclar comedia, drama, terror o sensiblería sin muchos complejos, y luego dejar muchos puntos colgados. Esto a menudo provoca una respuesta muy polarizada en la sensibilidad europea donde las pelis o son de reir o de llorar, así que mucha y muy interesante producción nipona se lleve palos injustificadamente grandes. Creo que es el caso de BR, aunque dista mucho de ser perfecta. El concepto narrativo es tan claro como para mantener el interés incluso ante la digresión más inapropiada.


Bienvenidos a BR. Las reglas son muy fáciles.

El principal punto negativo es que empieza con una comida de olla que pretende contextualizar un argumento inverosímil. Hay que enseñar a una juventud rebelde que la vida es un juego y que en los juegos hay normas que hay que tomarse en serio. Fútil metáfora que no lleva a ningún sitio (se me ocurren varios contraejemplos) y por tanto mejor habría sido ignorar estas premisas y pasar directamente al teen-killing que es a lo que vamos. El final intenta recuperar este leitmotive para enfatizar que hay cierta idea subyaciente pero me parece algo forzado dado lo increible del argumento. O simplemente ha faltado algo de desarrollo temático en esta idea, que se podría explicar bastante más.


Hay que jugar según las reglas. Sólo puede quedar uno.

Por fin tras la exposición inicial empiezan a verse vísceras y crímenes espantosos. Los escolares de impecable uniforme estudiantil se ponen las pilas y la masacre está servida. Degollados, despedazados, acribillados y pisoteados los niños y niñas van cayendo por orden de candidez. Hasta vemos algún suicidio interesante. Todo armonizado con la Marcha Radetzky, el Lago de los Cisnes o la misa de Réquiem de Verdi que abre y cierra el día. Como película de acción con escenas gore y mucho traumatismo juvenil creo que satisface los más exigentes paladares. Pero no se cae en el tradicional cachondeo tipo Elm Street ya que inserta flashbacks dramáticos, traumas familiares y escenas de intenso dolor que frustran los intentos de carcajearse de este tipo de dolor ajeno. Luego aparece alguna desternillante escena cómica, algo de romance pajillero y una muerte poética y volvemos a empezar. De aquí que uno no sepa si reir o llorar.

Siempre hay algún sitio donde guardar las granadas.

El papel del Sensei Kitano como avatar de la sociedad castigadora también queda bastante indefinido, pero al final clarifica bastante que el remordimiento por su macabra participación en el juego sólo es comparable al rencor que siente por esta generación de patanes egoistas que sólo
pìensan en su bienestar a costa del país. ¿Cómo odiar a lo que has creado? Al igual que el profesor Frankenstein, uno tiene que vivir (o morir) con los frutos de lo que ha sembrado. Final interesante y agridulce, o puramente desternillante segun se mire, para mayor gloria de Beat Takeshi.

Dinámica, fresca,agradablemente sangrienta, contiene además escenas de tensión muy apreciables y algo de drama psicológico en ocasiones. La escena del plato envenenado dando vueltas por la casa la habría firmado Hitchcock. Con variopintos personajes de toda clase y amplia gama de armamento nos pulimos dos horas de sesión como si nada, con memorables escenas de acción a lo Rambo, holocausto escolar y premio para los jugadores más avispados.

Kitano en acción y su memorable caja de galletas

Hay un par de actuaciones juveniles, la de nuestro héroe Shuya y el del psicópata de turno, que para ser crios con armas no están nada mal. La primera recibió algunos premios en su momento. Incluso alguna toma bastante tecnológica con ordenadores, explosiones y similares está rodada con bastantes medios y algunos planos parecen sacados de Apocalipse Now o Zatoichi. Muy recomendable ejemplo de cine japonés para mayor vergüenza de Hollywood, que es incapaz de matar a un chaval que no tenga almenos 18 años, esté en una gamberra fraternidad estudiantil y le haya metido mano a una animadora en la última semana.

Por los litros de sangre y la matanza gratuita mis muy batalleros señores opinan:


@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica


Nota: La segunda parte, pese a ser del mismo director, es un producto fallido sin interés alguno. Después de una hora de masacre a base de fusil (¿donde está la gracia? ¿que tenían de malo las guadañas y las ballestas??) nos suelta una segunda hora de rollo filosófico sobre un argumento aún más cogido por los pelos y con pretensiones reflexivas. Olvidable. Su revisión manga lleva varios años editándose con mucho éxito, basado en las aventuras del terrorista Shuya Nanahara, es ya un referente cultural para la cultura manga japonesa.

El Último Hombre en la Tierra

The Last Man on Earth (1964)
Ubaldo Ragona, Sidney Salkow

Adaptación de un cuento de terror de R. Matheson al servicio de un Vincent Price en su mejor época, pero dirigido por desconocidos autores de Espagueti-westerns ya que la Hammer no veia claro el proyecto (si, he dicho que "La Hammer" lo desechó por "estrafalario". Creo que con eso se dice casi todo). Bueno, eso y sus dos remakes llamados El Hombre Omega y Soy Leyenda.

Después de una pandemia inexplicable Robert Morgan es el último hombre vivo sobre la tierra. Pero no está solo, le acompañan millares de zombvampiros que ansían darle un bocado. Pasa las noches refugiado en su casa, sólo a salvo por la luz eléctrica que puede generar. Pasa los días recorriendo casa por casa toda NY para aniquilar, uno por uno si es necesario, a todos los bichos malos.

Cuando una película goza de la presencia de Vincent Price no es para tomárselo a broma. Aunque el argumento parezca algo grotesco, el VP en su mejor momento nos regala las mismas caras de tremendo sufrimiento y horror por las que será siempre recordado. En esta película lo vemos casi siempre solo, melancólico en una tierra muerta, recordando comidas campestres ante su cinematógrafo mientras el resto de la sociedad se devora a si misma. Le vemos reir con escenas de La Mula Francis y llorar de infelicidad y locura al mismo tiempo. Quizá no sea su mejor papel pero estaría cerca y no se puede negar que lleva el 100% del peso de la película.

El silencio radiofónico


El argumento ya he comentado que es algo estrafalario, sobretodo por la presencia de los zombvampiros. Una extraña plaga ha convertido a la humanidad en criaturas sedientas de sangre y carne humana, de andares torpes y lentas de reflejos y de movimientos como los zombies de toda la vida. Y como los vampiros de siempre, detestan el ajo, temen ver su reflejo en un espejo y no osan acercarse a la luz. Y, como no, la estaca y el martillo les sientan de primera. Algunas recreaciones son algo bochornosas pero supongo que el presupuesto apenas llegaba para el maquillaje.

El desarrollo es algo confuso. Muy intrigante en sus inicios, pero abusa de los flashbacks demasiado largos en lugar de intercalarlos a cachos como seguramente se hubiera hecho hoy. La trama carece de un propósito claro, pues a los dos minutos de película ya queda claro que ni final feliz ni nada, que solo puede acabar con el protagonista muerto o vampirizado para poner fin a la supremacia del homo sapiens sapiensis. Pero más o menos la inquietud y el sufrimiento de Morgan nos llevan de la mano para ver el final desde la primera fila, manteniendo siempre la atmósfera desoladora y agobiante, el terror más sugerente y la esperanza de un rayo de luz que se desvanece en el horizonte.


No hay que dejarse las puertas abiertas

En las escenas del pasado contemplamos los inicios del contagio y los estériles debates científicos para salvar a la especie, y revivimos el dolor de la pérdida de sus más allegados familiares. Estas escenas se alargan bastante y son a veces algo aburridas ya que queremos ver más zombampiros y al prota haciendo algo más que llorar y sufrir, pero nos tenemos que esperar bastante para ver algo de acción que no sea fintar a bichos caracoleantes. Y si, al final llegan las sorpresas, pero para mal.

Desgraciadamente el final hunde bastante el film por apresurado, ilógico, inconsecuente y traido por los pelos. Resulta que después de todo hay una pequeña trama y que pasan más cosas de las que parecen, culminando en un giro inesperado que deberia aportar toda la carga filosófica de la película. Y aquí es donde se pierde la ocasión de convertir esta película en un mito clásico, por chapuceros y apresurados. Se entrevee la idea fundamental pero a duras penas. Algunos momentos parecen estar preparando el terreno, recordando que la extinción de una forma de vida no es mas que el principio de otra y la natural evolución de la especie. Esto daría lugar a poderosos argumentos pero se queda todo en una gran carnicería final.

Por su inquietante atmosfera y el gran VP mis noctámbulos señores dictaminan:

@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica




Como detalle, esta película fue plagiada bajo el nombre de "El Hombre Omega" con Charlton Heston enfrentándose a zombies algo más currados y más inteligentes. Es más vistosa y emocionante, con buenas escenas de lucha callejera y peripecias interesantes, pero carece de ese maravilloso elemento terrorífico que es el bigotito de Vincent Price. Y que decir de Soy Leyenda (2008). Pues nada demasiado bueno. Pero si de caso ya la descuartizo otro día.