Bodrios (III): El Bakelit-gate

Savage Grace
Tom Kalin (2007)

Esta pelicula, si bien puede colar por una producción seria a primera vista, tiene varios detalles que merecen la categoría de bodrios por su tendencia dominante al morbo y al escándalo gratuito. El amarillismo llega al cine para novelizar las oscuras intrigas de la familia Baekeland, presuponiendo ciertos los peores rumores y creando una fantasía de perversión alrededor suyo. Así que antes de pasar al cine, veamos un pequeño esbozo de quienes eran los Baekeland:

El señor Leo Baekeland (1860-1940 aprox) fue el inventor y desarrollador de la Bakelita , el primer pástico termoestable, creo patentes para el papel fotográfico y otros logros en el campo de la química que le encumbraron como una de las familias de la aristocracia industrial americana en la primera mitad del S.XX. Pero en la tercera generación sus descendientes estaban mas ocupados gastando dinero y provocando escándalos sexuales por todo el mundo (mayormente en Mallorca) que otra cosa. Finalmente el cuarto heredero, Antony, les salió algo esquizofrénico y la total falta de ayda familiar le llevó a la tragedia: puso fin a la familia matando a su madre, apuñalando a su abuela y murió en la carcel poco después, probablemente por suicidio.

Lo único que se sabe realmente de estos sucesos es que el padre, Brooks, era un personaje hedonista que no respetaba a su mujer y le ponía cuernos con tantas jovencitas como podía, hasta el punto de dejar a su mujer por una de las amigas/novias de su hijo. A éste, Anthony, se le tenía por un "homosexual mal curado" por decirlo en el lenguaje de la época, y a su madre (la ex-actriz Barbara Daly) por una loca de cuidado. Hasta aquí nada que no pase en las mejores familias.

Nobstante esta película (y en parte gracias a la novela escabrosa del mismo nombre) presupone y afirma que, como venganza a su marido y obsesión personal por su querido Antony, Barbara se acostaba con su propio hijo y también con su acompañante gay (el acompañante gay era una costumbre de la época, para que una señora casada pudiera ir a fiestas sin su mario y que no hubiera rumores), también se afirma en esta película que Antony era claramente homosexual y que se acostaba con el acompañande de su madre, y que los tres participaban en trios y otras fiestas orgiásticas que fueron a la postre la causa de los crímenes, junto con el abandono paterno.



Aparte de la poca credibilidad que merece este esperpéntico argumento, y es que parece que mas que basado en un rumor, pretenda ser el orígen de ellos, ignora totalmente el hecho funadmental de esta triste historia: Antony, el hijo esquizofrénico, podría ser un personaje a la altura del manicomio de Alguien Voló sobre el Nido del Cuco, con el McMurphy incluido, pero la estrechez de miras basada en el escándalo impide cualquier otra consideración que la payasada. Sexo y drogas y pueriles cometarios en off para ilustrar los excesos libidinosos de la familia entera mas que para ahondar en las causas y medios de la crisis final.

Para acabarlo de arreglar, esta coproducción España-USA-Francia de todo a un euro se queda con lo mejorcito de cada casa: Belen Rueda, Elena Anaya, Unax Ugalde y Abel Folk, esto es la contribución europea al cine. Rodada en escenarios playeros de Sitges (presuntamente Mallorca), en un par de casa señoriales, exenta de reparto ni figurantes, sordida y apenas sonorizada, transmite una sensación de penurias económicas en la producción que causan algo de verguenza ajena, si no fuera tan mala sería para dejarles propina.

Cosas que se salvan del hundimiento: Eddie Redmayne nunca ha hecho gran cosa en el cine ni probablemente lo haga nunca, pero almenos defiende decentemente un papel bastante mal escrito, y no se queda corto en emotividad con Julianne Moore, su desdichada madre en la ficción. Unax Ugalde aporta el toque exótico y colorido, la faceta porrera y sexualmente deshinibida de la peli, pero sin que su personaje aporte absolutamente nada mas. Hay una química homoerótica que funciona diez minutos y que abandona el barco tan deprisa como todo lo demás, dejando otra vez al protagonista a expensas del delirante argumento.

Recomendación: ignoradla, en todos sus formatos, salvo que realmente os vaya el cuento morboso. En cuyo caso podeis ver las tres escenas de cama que hay en el youtube y os ahorrais los 100 minutos de escasísimo interés.

Nota: Bodrio erótico-morboso nacional.

5 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Esta es la prueba de que, para algunos, la realidad no es lo suficientemente retorcida y macabra. Una historia que por sí misma podría ser interesante, se deforma aún más para rizar aún más el rizo.

AntWaters dijo...

Pues yo la vi; la viiimos sin saber y qué horror al llegar a la escena del sillón... hooo-rrorosa, aunque ahora me hace gracia jajaja

Un abrazo

Mr. Lombreeze dijo...

Jodo, y sale la panochita Moore, probablemente la actriz más sobrevalorada de la Historia.
Paso, paso...

mge dijo...

Con las ganas que tenía de verla...

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Pepe, en efecto los que no tienen talento le tienen que poner mucho relleno a todo.
AntWaters, si, la escena del sillón es de reirse mas que otra cosa. Una culminación muy mal culminada.
Mr Lombreeze, le he ahorrado un disgusto, panocha incluida.
Mge, siempre te puedes atrever con la novela para quitarte el gusanillo. Peor no será.
Saludos!