El gran golpe de Bender

Bender's Big Score (2007)
Matt Groening

Despues de la prematura cancelacion de la serie en 2007 y de que varios directivos de la Fox fueran descuartizados por ello, la cadena se replanteó el futuro de Futurama y le dio una temporada extendida adicional en base a cuatro películas para Tv y DVD de larga duración, de las que hoy presento la primera entrega.



La humanidad se enfrenta a un nuevo peligro: la tediosa secta de los Spammers y ladrones de datos amenaza con adueñarse del mundo entero y robar su mas preciado secreto: el viaje en el tiempo. Los valientes trabajadores de Planet Express confiarán a su aletargado Phillip J. Fry la misión de poner a salvo los códigos en el pasado y de paso dar esquinazo a Bender Rodriguez, el Terminator del Juicio Final.





Con una hora de duración y unos renovados créditos arranca la última temporada de este clásico del space-soap, tras una interesante introducción a costa de los despidos en la "BOX" se plantea el nuevo reto: igualar o superar las peripecias temporales de Regreso al Futuro I, II y III en una sola movida, con un resultado mas que satisfactorio. El tiempo extra hace milagros y la inercia de la serie acaba con el resto, creando la consabida realción de paradojas temporales para hacer las delicias de los más fanáticos del hardcore de la ciencia ficción.




No es que aporte nada espectacularmente nuevo a la serie pero se recrea en los detalles que la han hecho popular, o sea en la relación amor/odio entre Leela y Fry y la de odio/odio de Bender con el resto del universo. La parodia contemporanea se ceba en películas como Terminator II, Salvad a Willy, Star Wars y Los Ladrones del Tiempo de Gilliam, aparte de dedicar un sentido homenaje a los que compran lotería española y medicamentos milagrosos por internet.

Ah si, el esperado encuentro Star Trek Vs Star Wars


Buen inicio para esta saga de cuatro horas, dejando el final algo abierto para enlazar con el siguiente episodio largo pero con la satisfacción de haber tenido unas risas con muchas sorpresas. Solamente es censurable el desproporcionado papel de cierto personaje administrativo que me cae realmente mal y que se hubiera invertido mejor en otra cosa. Con un poquito más les habría quedado una peli digna de verse en un cine, peores cosas me han colado.

Por la osadía de alargarlo sin alargarse mis alterados señores votan:





@ Absurda
@@ Inofensiva

@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Airbag

Airbag (1997)

J. Bajo Ulloa

Estamos en el año 4 después de Acción Mutante. En este tiempo Alex de la Iglesia ya se había consagrado y se preparaba la era Santiago Segura. Pero emmedio floreció esta mala hierba de la comedia gamberra: pijos diletantes de hoy con la Guardia Civil y los Narcos de toda la vida, coches, culos, coca, gafas de colores y Karlos Arguiñano jugando a la Tortilla Rusa.




Konradín es el arquetípico hijo de aristócratas, pasmarote y aburrido con un matrimonio casi concertado en prespectiva. Juantxo y Pako aman el riesgo y la aventura, y los burdeles también. Una despedida de soltero por todo lo alto acabará en una persecucuón a muerte por recuperar el anillo de compromiso (distraido en el recto de una prostituta) emmedio de una guerra entre mafias disparada por un Airbag, La Tortilla de Setas y una descomunal Cogorza de Orujo.



Escrita por Ulloa y los protagonistas Karra Elejalde y Guillén Cuervo, esta producción no fue justamente de bajo presupuesto. Había el mercado y las ganas y lo hicieron: La versión castiza de la Road Movie americana, llena de Buddy Moments y tópicos nacionales (españoles y vascos) a ritmo de chute adrenalínico en vena para acabar de liar una de enredos que cuesta seguir entre tanto pintoresco personaje. Premiada por su montaje y con no pocos efectos visuales bastante logrados, generosa en las escenas de masas y en los excesos masivos, atrajo a una audiencia joven principalmente y es hoy en día un referente a un tipo de humor que cuesta de encontrar.

Este tipo de humor no es precisamente lo que llamaríamos inteligente, pero si altamentente elaborado, sorteando el clásico gag con escenas muy preparadas y durante muchos planos para desenlaces explosivos. Este cuidado de no caer en la mas efectista colección de gags puntuales a lo Leslie Nielsen proporciona una linea de continuidad bastante fluida, permite enlazar y desarrollar temas y lo más importante, no pierde el interés por mantener una pequeña coherencia argumental a medida que el número de participantes en la trama se desmadra. En efecto, la lista de personajes implicados crece desmesuradamente, el argumento deriva en una comedia de enredos donde nadie sabe quién aparecerá por la puerta y a pesar de todo sigue funcionando. Quizá lo más anodino del guión es su primer gancho: un noviazgo muy poco desarrollado con una novia mas bien sosa por no decir desaparecida, pero todo lo demas coleguillas, es otra cosa.




Tema actuaciones: pues no sale Robert de Niro pero aparte de eso, eficaces 100%. El encorsetado elenco de buenos, malos e inútiles consta de nombres tan ilustres como Rosa M. Sardà, Pilar Bardem, Albert Plà, Karlos Arguiñano, Paco Rabal, Luis Cuenca, Puigcoirbé, Segura, Bardem, Julio Medem, David Trueba, Vicenta N'Dongo, Raquel Meroño, Rossy de Palma y Yola Berrocal. ¿falta alguien? Pues si, Manuel Manquiña, un auténtico lujo, y un par de docenas mas, a cada cual mejor.

Después de repasarla un par de veces y desdeñar un par de gags malitos sigo encontrado que esta película es muy agradecida de ver, recordar escenas de mala leche como la ascensión a los cielos de María de Medeiros, de paródia cinematográfica con el guiño a "2001", o simplemente de imaginario colectivo como la docena larga de momentos míticos que contiene, que cada cual escoja el suyo. Montaje visual y sonoro al trepidante ritmo de la película, carreras y exhibiciones de carne burdelesca, un quizá algo pastoso romance "digital" con la N'Dongo para terminar con una boda bárbara con llamada telefónica de Dios incluida.


Lo curioso del caso es que con menos de dos horitas se puede integrar en una trama bastante liosa a un gran número de personajes y permitir que cada uno de ellos se despliegue en cinco minutos; caracterizaciones como Villambrosa, Souza, Fátima, Pazos etc no tienen realmente tanto minutaje pero funcionan desde el primer plano al último, lograr eso con tanta economía narrativa es de mérito. Mas aún, sorprender e introducir un elemento nuevo cada minuto lo es mas, y lo consiguen tanto por trabajo de screenplay como por recurrir a los más inesperados giros de cada personaje implicado en cada uno de los planos. Canela fina!


Por mostrarnos el discreto encando de la nobleza, la burguesía y el clero a todo gas, mis farloperos señores deciden:






@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

La Historia Interminable

Die unendliche Geschichte (1984)
Wolfgang Petersen

Petersen tuvo sus minutos de gloria con Das Boot y poco mas que añadir a una producción mas alimentícia que otra cosa. Pero su adaptación de La Historia, el clásico de Ende, sigue siendo un referente de para las obras de fantasía infantil de bajo coste. Me pregunté si valdría la pena repasarla, y como siempre es que sí.



Bastian, niño introvertido y de pocos amigos, descubre un misterioso libro en una vieja tienda. Las aventuras de Atreyu, en su misión para salvar a la Emperatriz infantil, le cautivarán más allá de la pura lectura. Poco a poco se establecerá una extraña relación entre los leidos, los lectores y los espectadores.



Decir que esta película es de bajo coste es decir poco. Las creaciones fantásticas se basan en una criaturas de movilidad muy reducida (abren la boca y cierran los ojos a lo sumo) pegadas a la película con bastante poca gracia. Por fortuna los niños de entonces no éramos demasiado exigentes con estos detalles porque hay algunas escenas algo bochornosas. Las actuaciones es mejor ni mencionarlas, tanto Bastian como Atreyu (Noah Hataway, el niño pesado de Galactica) flojean por todos lados y en todos los registros, poniendo así otro clavo en su tumba artística. De la banda sonora me quedo con la consabida canción inicial, ya que los interludios musicales son muy, muy escasos.


¿Qué nos queda? Pues la historia. Un interesante planteamiento entre el espectador, el lector y el héroe leido. Un juego que involucra a los dos personajes al tiempo que guiña el ojo para que el tercero, uno mismo, recuerde al niño que pueda quedarnos dentro que la esperanza, la ilusión y la confianza en uno mismo son las claves del éxito, en el mundo real y en el fantástico. Que la fantasía nunca debe morir porque no nos quedará "nada", y que de nosotros depende que persista, sea cual sea el nombre que le pongamos. También hay una interesante metáfora con la bestia maligna, que ansía el poder que queda tras la destrucción de la esperanza. Eso si, contado, y muy rapidito, por los protagonistas más que visto o aprendido.



No quisiera ser indebidamente cruel con esta película pero no hay nada que se pueda desligar de una temática puramente infantil y ser valorado con ojos adultos. Y me gustaría saber que piensan ahora los niños criados con la Playstation, seguro que no son tan condescendientes con los acabados. En fin, un producto de su época que necesita ser regenerado y urgentemente.

Segunda Parte: lo mismo con un '2' al final

Pues claro, no podía faltar una continuación. Cambio de niños (mejora algo) y más trabajo audiovisual, pero con las mismas limitaciones artísticas, o sea trabajar con cuatro duros y relegar todo lo demás a la buena fe infantil. Tan apresurada y mal contada como su predecesora, con el añadido de no tener el juego argumental de Ende y ir mucho más deprisa, si eso era posible. Al contrario que su predecesora, se desmarca de esta mitología de Ende para incorporar elementos mucho más mundanos como la corteta del 7º regimiento de caballería o un par de coletillas estilo Klingon ("Hoy es un buen día para morir" y cosas de esas). Gran trabajo el del guionista, acabar de hacer pedazos lo único que se podía salvar.

Con tan poca ambición no podía salir nada bueno, es una pena que no cayeran estos proyectos en manos de alguien más capaz como Terry Gilliam, que habría hecho maravillas con esta base. Ahora que está tan de moda remakear y llevar al cine todo lo que ya está escrito, lanzo un desafío a los productores del mundo: a ver si hay talento para recrear esta historia con medios suficientes y que, sin desmarcarse del terreno infantil, pueda ser vista por adultos sin que se te rasguen las retinas a cada plano.

Por su buena fé mas que por otra cosa, mis oscuros señores no dudan en puntuar:




@ Absurda (2a parte)
@@ Inofensiva (1a parte)
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Fanboys

Fanboys (2008)
Kyle Newman


Entramos en el inclasificable género de pelis de frikis, de estupideces que sólo hacen gracia a quienes las entienden y que suelen causar estupefacción entre los ignorantes de los más oscuros detalles del cine de Star Wars. A ver que pasa ...

Estamos en 1999. Tras años de separación, cuatro chicos se reunen para satisfacer el último deseo de uno de ellos, enfermo terminal. Ver la nueva saga de Star Wars juntos les llevará a ingeniar un plan para robar una copia de "La amenaza fantasma". Y ya puestos, sabetear una convención Trekkie, agobiar prostitutas y cabrear agentes de la ley.


Estamos ante la clásica Road Movie, peli de colegas y coches (en este caso una destartalada furgo) con la excusa de fondo para provocar todo tipo de disparates. Hay poco más que mencionar, salvo la exquisitez de algunos de ellos así como de Cameos de lujo como Carrie Fisher y William Shatner, parodiando sus más conocidos papeles.

Los estereotipos de la cultura freak se revelan en todo su esplendor, geniales caricaturizaciones de los ya no tan adolescentes pero immaduros dominados por la cultura Star Wars, maestría de furgoneta con R2D2 de serie y botón de hipervelocidad que no funciona, capitaneada por un forofo que es la viva reencarnación de Han Solo pero en cutre, guarro y fracasado. No se salvan tampoco los Trekkies, ese odioso enemigo a exterminar de la tierra, victimas propiciatorias de sus bromas. Culminante final en el Rancho Skywalker, que aparte de ser publicidad gratuita para Lucas, satisface lo que uno espera de estas películas.



Me duele decir que no es una buena película, y ya estoy siendo generoso, porque me he reido lo suyo, pero tanto las actuaciones como el guión podrían ser más ambiciosos. Las interacciones del mundillo friki con el entorno quedan bastante frias, y hay que imaginarse las vidas "reales" de los personajes más que otra cosa. Parece que la metáfora sea que son todos unos fracasados pero buenos amigos y se me antoja bastante falso, he conocido Wookies bastante cabrones y otros fanáticos del disfraz de Ewok que llevan vidas perfectamente cuerdas y que además no tienen problemas con las mujeres, además de conocer a bastantes Trekkies heterosexuales, alguno de ellos casado. Así que entre tópico y tópico se pasa rapidita la película sin tiempo para más que reir, y de eso os podeis hartar...



... siempre que sepais que es un Jedi o dónde está Tatooine, porque si no mejor ni la veis ...



Por ello, con el voto particular de Yoda, valoramos:


@ Absurda es
@@ Inofensiva es
@@@ Peligrosa es
@@@@ Terrible es
@@@@@ Catastrófica es

Viaje(s) al fondo del Mar(eo)

Voyage to the bottom of the sea (1961)
Irwin Allen

Mezclando el cine de aventuras con algo de ficción moderna y mucho de poderío militar, Allen culminó un ambicioso proyecto sobre un gigantesco subarino nuclear de inmenso poder, el Seaview. Posteriormente produciría una serie de ochenta y tantos episodios basados en la misma idea, un ingenio para proteger a la humanidad de todos los peligros del mar (?), de personas, animales, vegetales o aliens (??) que se acercasen a rango de misil.

El cinturón magético de Van Allen ha estallado en llamas y condena al mundo a la destrucción. El almirante Nelson debe llegar a la fosa de las Marianas en 16 dias para lanzar un misil nuclear que acabe con el problema. Eso sí, antes deberá superar un campo de minas, derrotar a otros submarinos, lidiar con el calamar gigante de turno y mantener a ralla una tripulación de vagos, amotinados y traidores.

Para no dar esperanzas a nadie, lo diré de entrada: esta película se rodó a 24 fps: fakes per second o sea que tiene más estupideces por segundo que cualquier otra, que no voy a intentar resumir pero que catalogaré en tres grandes tipos:

- Recursos argumentales metidos a martillazos: El almirante Nelson es la única persona en la tierra que conoce la solución correcta al problema, por encima de toda la comunidad científica, dispone de un submarino, que ha diseñado el mismo, capaz de llegar al único lugar del mundo donde se puede arreglar el problema, en el tiempo justo para hacerlo, con un margen de 10 minutos, y con el medio exacto para solucionar el problema, un misil nuclear exactamente igual que los que tiene a bordo. Y como estas, unas cuantas.

- Incoherencias a medida de las necesidades: la joya de la corona de los submarinos nucleares no dispone de sónar para detectar campos de minas. Afortunadamente una persona que pasaba frente a las ventanas se da cuenta a tiempo de parar "en seco". Y no es la chorrada más grande.

- Situaciones de éxtasis patriótico ultrabelicista: El almirante Nelson no necesita consejo de nadie para atacar a submarinos de la U.N, demostrar que la censura de la información es una buena medida para aumentar la moral de las tropas o sacar a un marinero de la enfermería a bofetada limpia (Véase Patton) , marinero que posteriormente se lo agradece por haberlo puesto en su lugar.

Zona de trabajo del submarino

En fin, un producto de su época, los albores de la guerra fría y el rearme nuclear a gran escala para concienciar a la población de que hay que cuidar a nuestro gran amigo y aliado, el misil nuclear. Si uno se replantea el absurdo argumento (el incendio de los electrones de Van Allen que tiñen la atmósfera de rojo) como una metáfora de un ataque nuclear ruso, o un avance político en Europa o América, las cosas tienen algo más de sentido. El Almirante Nelson libra sus luchas contra los enemigos interiores y exteriores, la UN, el derrotismo, el pacifismo y la democracia para poder enviarles el misil a sus destinatarios naturales, esos que tiñen el horizonte de rojo y haciendo quedar como imbéciles a los sabios que opinan que el problema se resolverá con el tiempo y por si solo por medios pacíficos.

Zona de fumadores del Seaview

Siendo generosos (que no lo voy a ser) pasaría como película de acción, porque lo que es parar ahí no para nadie. Incendio, explosión, motín o combate siempre bién enlazados con peleas de marineros, actos heroicos y gente corriendo de un lado a otro, gritos, tensión y luces de colores. Éste fue el gran legado y atracción de la marca Seaview, lástima que todas estas escenas sean tan previsibles que a los diez minutos ya no te sorprende nada. Topicazos a todo gas.

No es mala la escenografía submarina, que no llega a los niveles de 20.000 Leguas pero almenos está bien montada, eso sí en minúsculas dosis. Los interiores del submarino están limpios y cuidados, con muchas lucecitas brillantes y pantallas de radar, comedores y observatorios. Claro que suponemos un submarino del tamaño de un portaaviones. La música se podría salvar por la idea, pero demasiado repetitiva. Y poner a Frankie Avalon (un teen idol de la época al que podemos ver en un papel de secundario chupacámara de vez en cuando), pues no ayuda mucho.

Me niego a comentar nada sobre las actuaciones a nivel individual o colectivo ni las animaciones del calamar gigante ni nada más. Les reservo el placer.

Voyage to the bottom of the sea (1964-1967)(TV series)
Irwin Allen

La posterior serie se basó en el más de lo mismo también a todo trapo, incluyendo para deleite del personal a todo tipo de mónstruos submarinos, aliens, malvados piratas con poderes paranormales y cualquier cosa que se les pudiera pasar por la cabeza. Abandonan por tanto la versión política para centrarse en la aventura agarrada por los pelos. Eso si, todo arreglado y con viento fresco a golpe de misiles nucleares o rayos de energia o a pistoletazo limpio, para no perder la costumbre.

Todo un éxito de la TV.

Este cambio de estilo provocó que los primeros minutos de cada episodio fueran una interesante lotería de a ver por donde nos sorprenden hoy pero digamos que en el fondo hay cinco argumentos originales repetidos con distintos colores una docena de veces. Y al tratarse de una série, pues el recurso facil de aprovechar el mismo plano tres veces por episodio y ni siquiera molestarse en repintar el mosntruo marino del episodio anterior y lo sacan simplemente con más o menos tentáculos. Nada que ver con los bonitos decorados de la película.

SeaQuest (1994-1996)(TV)
Rockne S. O'Bannon

Año 2012: la política ha fracasado en el arbitraje de los océanos, así que una especie de ONU pero sólo para paises buenos se otorga poderes para arbitrar la explotacion de recursos en todos los océanos del mundo. Pero como que no hay legislación internacional los torpedos suelen ser los mejores aliados para mantener la paz. Un derroche de imaginación en toda regla.

No empieza mal, toca bastante por encima conceptos muy interesantes de oceanografía con cierto aire ecologista, pero fracasa completamente al pretender generalizar todos los episodios con una moraleja infantilista que marca claramente el bien y el mal. Cosa que no vamos a discutir aquí, cada uno puede tener su opinión pero está claro que para los creadores de la serie sólo hay una definición posible y las otras son candidatas a correr delante de un torpedo nuclear. Además siendo una serie basada en un transporte de alta tecnología tiene la mala costumbre de centrar sus episodios sobre los enormes problemas que nos reportan las nuevas tecnologías, y que el progreso, más que deseable, es un inevitable problema al que enfrentarse cada día.

En su segunda temporada la serie se olvida de sus principios de investigación submarina para centrarse en su lucha contra los malvados (los australianos, los vietmamitas y otros subdesarrollados indeseables) y en tercera y última retiran al entrañable Roy Scheider, el oceanógrafo paternalista y uno de los pocos que valía la pena de la serie, y lo cambian por Michael Ironside, el duro comandante sin escrúpulos. El protagonista natural de la serie, el american idol Johnathan Brandis deja su cargo de genio científico para ingresar en la armada como oficial y rebotan la saga con un improbable viaje en el tiempo que cambia el panorama político y le dan carta blanca, por fin, para declarar la guerra a muerte a todos los que se crucen en su camino. Y librarse del delfín parlanchin que ya cansaba un rato y salía muy caro en comida.
Poco después cancelaron la serie porque aburría hasta a los peces, y afortunadamente no hay atisbos de secuela en el horizonte. No se como engañaron al solvente Scheider para liarse en esta producción, triste papel para tan destacable figura. Y más triste colofón a la trayectoria televisiva de Brandis (1976-2003), niño prodigio del cine y la TV, y uno de los candidatos al papel del Anakin Skywalker de Lucas. Para llorar.

La película aquí reseñada pertenece claramente a la categoría de :


@ Absurda

@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica





Las dos series mencionadas las podemos elevar a la categoria de Inofensivas.