Delirios Escénicos Extremos: Mariano Rajoy Vs Rammstein

Si nada lo remedia, este país dará un "vuelco historico", o sea saltar de la sartén al fuego. Mariano contará con la total legitimidad democrática para hacer lo que le apetezca, ignorando -deliberadamente- el hecho de que ha ganado sólamente por eliminación, y no porqué la gente esté entusisasmada con su discurso, tan vacío como el de sus rivales.

Pese a ello, la euforia se ha desbordado como si realmente hubieran conseguido algo o tuvieran algún plan de futuro mas allá de recortar derechos sociales y libertades civiles, que básicamente es lo único que le diferencia de su satánico rival socialista.

Pues nada, felicidades Sr. Rajoy, que lo disfrute. Yo por mi parte sólo espero que su reinado sea lo mas breve posible y que acabe con los mínimos daños a mi salud mental y equilibrio espiritual, porque en materia económica es tan incapaz como el resto y no mejor que la mayoría, perdidos, sin rumbo y en manos de los bancos y empresas que les financian esos bonitos edificios que tienen en todas las capitales.

En memoria de tan nefasto día, le dedico este "delirio escénico". Que es mas o menos como se nos va a "follar" usted a nosotros en breve.

nota: los penes de este vídeo son de broma, pero como siempre, no descarto que pueda ofender a alguien.



¿A que parece un mitin del PP?




Principios Matemáticos de la Filosofía Natural

Philosophiae Naturalis Principia Mathematica
Isaac Newton (1687)


Por fin podemos leer traducido (Alianza Editorial, 2011) uno de los libros mas relevantes de la historia de la humanidad. Si, de estos hay muchos, pero si descartamos los malignos (La Biblia), los inútiles (Nostradamus) y los perdidos para siempre (como todo lo de Aristarco de Samos) nos quedan mas bien pocos. Y de todos ellos, pocos dan tantas respuestas certeras en ciencia y filosofía como este, ni dejan puesta la autopista del pensamiento filosófico moderno en una dirección tan interesante como la de ignorar la presencia de Dios en todas las cosas que hay sobre el universo.

En el libro primero "del movimiento de los cuerpos" Newton describe con precisión todos los elementos que intervienen en la cinemática, hidráulica y mecánica en general, muchos de los cuales había que inventar y -pese a la posterior crítica de Leibniz - dejar para futura explicación su orígen o propòsito en el universo. Empezando donde lo dejó Galileo, reafirmando su principio de Relatividad y dejándo las puertas abiertas a lo que vino después, Newton construye los sistemas de referencia inerciales para dar cabida a todos los fenómenos del movimiento, incluso las misteriosas fuerzas centrípedas, el movimiento de los sistemas de partículas y los caóticos devenires de las colisiones entre objetos. Es un placer para la lectura el poder explorar la forma de su razonamiento, construyendo la base de la física en su definición de cantidad de materia, cantidad de movimiento y esencias aceletatrices que, en sus muy diversas formas, convierten el azar en determinismo y la especulación en un hecho tan certero como el batir del péndulo.

En el libro segundo, del mismo título, Newton se adentra en el pantanoso mundo de las fuerzas represivas, el famoso rozamiento, desarrollando soluciones para todas las situaciones del libro primero pero bajo diversos supuestos. Entre ellos cabe destacar el rozamiento proporcional a la velocidad, el proporcional al cuadrado de la velocidad y diversas combinaciones de ellos. Además aprovechando el tema, incluye interesantes conclusiones sobre el movimiento de los fluidos en base a sus vorticidades y características de compresibilidad y visvosidad, conceptos que tardarían siglos en ser abordados en toda su extensión, y fenómenos ondulatorios como la reflexión y la refracción de ondas mecánicas en diversos entornos, puntos que mas tarde serían desarrollados en la teoría electromagnética de la luz.


Finalmente, en el libro tercero, "El Sistema del Mundo" Newton nos revela las claves para entender el campo de aplicación de los dos anteriores a una escala realmente grande. Partiendo de una filosofía de investigación y método empírico mas que de soluciones matemáticas, formula los postulados que acabarían sacudiendo todo el sistema del mundo tal como se conocía hasta el momento. Les refiero aquí un fragmento:

"Regla I: No deben admitirse más causas de las cosas naturales que aquellas que sean verdaderas y suficientes para explicar sus fenómenos. Ya dicen los filósofos: la naturaleza nada hace en vano, y en vano sería hacer mediante mucho lo que se puede hacer mediante poco. Pues la Naturaleza es simple y no derrocha en superfluas causas de las cosas.

[nota del blogger: ¿dónde está Dios?]

Regla II: Por ello, en tanto que sea posible, hay que asignar las mismas causas a los efectos naturales del mismo género. Como en el caso de la respiración en el hombre y en el animal, de la caida de las piedras en Europa y en América, de la luz en el fuego de la cocina y en el Sol, de la reflexión de la luz en la Tierra y en los Planetas

[nota del blogger: ¿dónde está Aristóteles?]

Regla III: Han de considerarse cualidades de todos los cuerpos aquellas que no pueen aumentar ni disminuir, y que afectan a todos los cuerpos sobre los cuales es posible hacer experimentos. [nota del blogger: ¿Alguien ha dicho "experimento"? ]

....
Regla IV: Las proposiciones obtenidas por inducción a partir de los fenómenos, pese a las hipótesis contrarias, han de ser tenidas, en filosofía experimental, por verdaderas exacta o muy aproximadamente, hasta que aparezcan otros fenómenos que las hagan o mas exactas o expuestas a excepciones Debe hacerse esto para evitar que el argumento de inducción sea suprimido por las hipótesis"

Así introduce la generalización de las leyes del movimiento a todos los planetas, satélites y cometas que veíamos en los cielos, negando la fuerza divina en la relojería celeste, rechazando que las cosas del cielo sean diferentes a las de la tierra y poniendo punto final al argumento platónico y cristiano del universo, a la vez que lanzando el desafío a intentar mejorar su hipótesis sobre las órbitas planetarias. Acompañan al libro los apuntes y tablas de observación de Halley sobre los avistamientos de su misterioso cometa, los nodos circunlunares y las explicaciones a los errantes según el modelo de Kepler.

Al final podemos observar también una pequeña matización, para ahorrarse problemas, en la que explica "Dios es Uno, el mismo siempre y en todo lugar, en él se hallan contenidas y se mueven todas las cosas pero sin mútua interferencia. Dios nada sufre por el movimiento de los cuerpos, éstos no experimentan resistencia alguna por la omnipresencia de dios. "

Después de salvar su alma con este cierrre, el mundo ya estaba preparado para empezar a pensar en un lenguaje nuevo, inédito desde la quema de la Biblioteca de Alejandría, en la que elas personas y no los sacerdotes podrían tener en su mano entender por fín el Sistema del Mundo. O como nos recuerda en su prólogo del libro:

"Pues no está permitido a un mortal tocar mas de cerca a los Dioses"
Edmund Halley [@@@@@ ]

El Hombre de las gafas

No pasa cada dia que un creador arriesgue tanto para conseguir tan poco, y que al mismo tiempo deje tan buen sabor de boca. El éxito es un mérito sobrevalorado, sea cual sea su reconocimiento. Un palmarés sirve para mucho pero nunca para que un creador duerma mejor, ya que la propia esencia del artista está en la creación y nunca en el reconocimiento que, por mas que avalado por el dinero y la promesa de nuevas inversiones, se tuerce inevitablemente en un camino instrumentalizado que le aparta de su trayectoria inicialmente exploratoria. El camino creado así, a traves del éxito, es una rodera permanente que facilita a los que vienen detrás pero que arruina totalmente la posibilidad de una nueva exploración que no sea condicionada, premeditada y orquestada para llegar al mismo destino y de la misma forma.

Pero no sólo a los seguidores perjudica esta señal de éxito, pues el autor original queda inevitablemente retratado como el transeunte que abrió la zanja, olvidando en su trayecto la esencia del descubrimiento para quedarse con la fracción de paisaje que consideró mejor. A partir de ahí la obra se vuelve quebradiza, banalmente volcada en la autojustificación, la estructuración de aquello que le valió una vez y la búsqueda constante del mismo terreno en todos sitios, como si de volver atrás en el tiempo se tratara. Así como la verdad final elude al filósofo, ya que conseguirla sería destruir los cimientos de toda una carrera, el cineasta debe eludir el éxito como si de un veneno se tratara, pues significa el fin de una vida y el principio de una otra, quizá con mas libertad creativa pero menos ánimo para afrontarla.

Pero ante todo no hay que perder la esperanza, siempre hay talentos capaces de sacudir las telarañas del cerebro, que son como tomarse una píldora diaria de Ray Bradbury o una ducha fría totalmente innecesaria, un estímulo del Gin-Seng Polaco que tanto ha commocionado a las artes, pese al abierto desprecio de aquellos que realmente no han hecho mas que seguir un camino de vergonzante continuismo y de tener que bajar la mirada ante el esplendor matinal de la humildad.

Desde aquí mi mas profunda recomendación de seguir a este maestro, fuente de inspiración del descaro y la gallardía y que, con su total desapego por la interminable reflexión instrumental y nula búsqueda de la verdad, nos acerca a ella con todo su esplendor. Sea esta crítica deliberadamente críptica y embarullada mi modesto homenaje a tan gran pensador.

El suicidio de Jobs y los Piratas de Silicon Valley



El Suicidio de Steve Jobs y Piratas de Silicon Valley (1999)

Me pone enfermo la forma que tenemos de glorificar a las personas una vez muertas, solamente porque supieron captar titulares de periódicos y llegar a autoadjudicarse el título de 'gurús' de lo que sea. Mas en este caso, donde el fundador de Apple murió por estúpido, algo casi equiparable al suicidio.

No voy a entrar en quisquillosos tecnicismos médicos ni aseverar que un hombre de su posición y fortuna podría haberse salvado al 100%, pero cuando uno abandona un tratamiento médico simplemente porque cree que su forma de ver el mundo cambia la forma del mundo, estamos ante un caso de misticismo terminal que merece mas de un comentario.

Los detalles técnicos los podeis leer aquí, si os interesa el diagnóstico del insulinoma, pero si no os basta con saber que rechazó el tratamiento 'convencional' (o sea el único) a favor de otro tratamiento consistente en dietas místicas y tratamientos paramédicos ( osea, que no hacen nada). Cosa que sucede con mas frecuente entre gente supuestamente erudita, culta y con cargos de responsabilidad, y que basan todo su éxito en ver sus propios aciertos y ignorar sus fracasos y decisiones equivocadas. Lo dije ya en este artículo y se confirma viendo el perfil de ganador de Jobs, su total pasión por la vida y el trabajo y el nivel de autoconfianza y liderazgo que pretendía transmitir. Cuando mejor te creas, antes te van a engañar.

Quería destacar este tema en primer lugar porque ha sido lo menos mencionado del 'tema Jobs'. Se ha hablado mas de él este mes que de cosas ciertamente mas importantes y trascendentes para el mundo, y lo único relevante e iluminador, esta estúpida muerte autoacelerada por un brote de misticismo y pensamiento mágico, se ha callado miserablemente para no emborronar la figura del visionario que nos quieren vender.

En el mundo de la ingeniería ser un visionario es sinónimo de ser un vendemotos: conseguir que te subvencionen proyectos sin viavilidad garantizada y hacer que docenas de personas trabajen 18 horas al día para tí durante meses para grabar su nombre (el suyo, no el tuyo) en la historia. Parece muy épico pero no lo es. Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckenberg y todos los gurús de la historia no han hecho mas que lo que en este país se considera un pelotazo: conseguir un contrato millonario basado en el trabajo de otros, modificarlo lo justo para venderlo como propio y hacerse de oro antes de que pase la ola, como acaba pasando invariablemente en todo.



Si en algo fue un gurú el señor Jobs fue en conseguir destrozar paraa siempre a muchos de sus colaboradores, exigiendo largas jornadas de trabajo, creando productos enfrentados entre sí para competir internamente por ser los mejores y usando todos los recursos legales para hacerse suyas las patentes de Xerox y anular las que consiguió Microsoft del mismo sitio. Todo un logro tecnológico. Parece que la historia no deja de repetirse: como en la "Red Social" pero en 1980.

Hablando algo de cine para variar, estuve repasando Piratas de Silicon Valley, un biopic sobre Jobs, Gates y la historia de sus dos gigantes tecnológicos. Incompleto, ya que sólo alcanza hasta el despido de Jobs en 1985. Ahì se retratata a Bill Gates como una persona taimada, calculadora y oscura, con un gran afan de devorar todo aquello que poseían los demás, y a Jobs como un líder engreído y tiránico, incapaz de distinguir a amigos de enemigos y un enfoque bastante perverso del negocio. Aunque no es ni emocionante ni inesperada, resulta mas creible esta mirada oscura y pervertida del mundo de los negocios que los discursitos azucarados que hemos tenido que tragarnos estas semanas.

Me ha llenado de pena ver, además, como los medios y muchos bloggers se han volcado en ensalzar el famoso Discurso de Stanford, en el que Jobs hace gala del misticismo sobre sus circunstancias, nacimiento y adopción para revelar el gran secreto del mundo: que si te lo curras mucho, todos podemos crear un imperio. Que no hay que creer en lo que digan las universidades ni los expertos sino convertirse uno mismo en uno, que ser despedido es lo mejor que te puede pasar para encontrar tu camino, etc. Un discurso pasmosamente pueril, místico, emotivo y lleno de humildad para transmitir los valores del trabajo duro y de ser listo antes que ser instruido, culto o haber pasado por la universidad. En efecto, la cimbre del vendemotos: chulear de haber llegado a la cima sin ni siquiera haber pagado el peaje que pagamos todos para que nos den curro.

No me es tan extraño este discurso, es la presunta humildad del genio presentada de forma que pueda ser entendida. Casi igual reacción me causó el discurso de Josep Guardiola en el Parlament de Catalunya hace unas semanas: si madrugamos mucho, lo podremos todo. Muy bonito pero bastante insustancial. Prefiero a la gente que admite que ha tenido suerte de estar donde está, de contar con un gran equipo de profesionales y de haber acertado la dirección del esfuerzo y del trabajo. Y que para pasar de ser un lacayo a un gurú hay que trabajar menos y leer mas sobre como va el mundo, perder los escrúpulos, mentir mas que la competencia y sobrevivir en un mundo donde eso implica ya grandes dosis de ingenio, malignidad y montones de abogados. Jobs, Gates, Zuckenberg, todos deben sus fortunas mas a sus abogados que a su privilegiada visión del mundo.

Además uno de los granes logros de Apple fue precisamente vender humo: vender exclusividad y emplazar a sus clientes a esperar las grandes ventajas de su sistema para mas adelante, una historia que últimamente se repite bastante a menudo. Venderse como alternativa cuando no lo era y gastar ingentes cantidades de dinero en dar confianza a su mercado justamente por haberse gastado ingentes cantidades de dinero. Una vez mas el misticismo empresarial en forma de profecía autocumplida, como la excentricidad de contratar a Ridley Scott para crear su gran comercial, el mas caro del mundo teniendo en cuenta que sólo se emitió una vez en la final de la Superbowl, intentando dar la imagen de ser una empresa del pueblo y para el pueblo: el rival del gran hermano de IBM de 1984. Qué suerte haber lanzado el MAC en 1984:




"We Shall Prevail", dice el matón de IBM. Pero resulta que no. Una vez mas Jobs la cagó, su rival no era IBM sino Microsoft. Fué éste el que le dió el golpe de gracia a IBM y por ende relegó al ordenador pijo de Apple a ser una curiosidad de museo ante el auge del PC. Refugiado en su mundo de éxitos, Jobs la siguió cagando hasta ser expulsado de su propio paraiso por sus actitudes de psicópata mas que por el éxito de sus productos, pasó su travesía en el desierto, volvió a Apple donde siguió con éxitos y fracasos a partes iguales (lo que suele acertar un mono lanzando una moneda al aire) hasta la cagada final con el cancer. Si, realmente se merece una estátua, pero no en Stanford sino en el pavellón psiquiátrico. El análisis de su vida sería una impagable colección de errores que no se deben cometer, pero para qué si es mucho mas interesante emocionarse y llorar ante la persiana bajada de una AppleStore.

Volviendo a la película, le pueden echar un vistazo simplemente para ver como han conseguido caricaturizar a todos los que eran en Apple y Microsoft por aquella época, con esforzados vestuarios y barbas postizas para envejecer unas cuantas décadas a tan ilustres visionarios. Les dejo un par de minutos del inicio para que vean que ya el propio personaje inspira mas misticismo y un atisbo de locura que su gran rival y claro ganador de la contienda, el gran Hermano Bill Gates del que ya habrá tiempo de hablar en adelante.