Mis Vacaciones con HBO y los otros sucedáneos del cine.


Durante estos meses de reposo cinéfilo he podido almenos recuperar la vieja tradición de repasar con calma las series de ficción y también documentales que mas me han impactado estos últimos años. Ya empecé en mi última entradilla sobre "Who Killed...." pero sería injusto no dedicar un espacio de honor a HBO.

 No es que HBO esté al margen del clásico empaquetamiento de formatos en temporadas con cierta dependencia de las audiencias, pero almenos conserva la sana constumbre de producir series que justamente no encajan en estos modelos convencionales, que no buscan ser familiares ni para todos los públicos y muchas de ellas ni siquiera se plantean como una futura fuente de secuelas ni alargamientos innecesarios,ni suelen suspenderse al cabo de tres episodios. Otra cosa es la calidad y prespectiva individual de cada una, que si realmente no te entra pues nada. 

Band of Brothers (Hermanos de Sangre) 
Spielberg & Hanks, 2001.

Sin duda uno de sus mayores éxitos, eso sí, para un público muy viril y amante de las armas de fuego. BoB es algo mas que una serie de batallitas, por fortuna cuenta con una base de material muy sólida (la novela homónima de Winters) y una planificación que consigue convertir lo que son etapas muy distintas de la guerra en Europa en una única historia de largo recorrido.  racias a la excelente elaboración de los personajes, de los que pocos llegaron vivos a ver la serie pero cuyas vidas han sido recogidas minuciosamente por la productora, se crea el necesario vínculo entre episodios que mantenga la continuidad y que de paso aporte algo de sentido a las carnicerías que fueron muchos campos de batalla.

Pese a que no soy un gran admirador de las películas bélicas, esta se puede ver y disfrutar por muchos motivos diferentes al simple intercambio de munición. Cada episodio consigue aportar un pequeño detalle distintivo, un tipo de proeza psicológica diferente para afrontar cada batalla, un estado de ánimo concreto en cada ataque o defensa, sin ahorrarnos los horrores de la primera línea del frente pero sin centrarse en la batalla como elemento esencial de cada episodio de una hora. Porque el elemento esencial son sus protagonistas, y la forma de afrontar situaciones imposibles y de cómo salir de ellas con la cabeza sobre los hombros, física y moralmente.



Por todo ello le doy un 10. No sobra nada, no se hace largo ni corto ninguno de los 10 episodios, no hay añadidos estúpidos ni innecesarios ni se regodea en aspectos colaterales irrelevantes. Al contrario, te quedas con las ganas de que la compalía "E" hubiera luchado también en el frente oriental sólo para poder verlo.

The Pacific 
Spielberg & Hanks, 2010.


 Un calco de la anterior, esta vez ambientada en la guerra del pacífico, pero con un resultado mucho mas discutible. Misma producción, ideas y desarrollos pero que a mi entender pincha completamente. Primero, por las características de la guerra del pacífico en si. Ningun interés estratégico, solamente desembarcos y batallitas en la selva, limpiar isla por isla de japos y volver a empezar. Al final el cansancio y la monotonía son tan grandes que uno ya no sabe si están luchando en Guadalcanal o en Vietnam.

Además, el carro sólo lo lleva un personaje en lugar de una compañía, un tipo muy poco carismático y con pocos detalles que aportar a la historia. A los diez episodios le sobran cinco tranquilamente sin que nos perdamos nada, salvo que alguien tenga mucho interés en ver la vida de los marines de permiso en Australia. Está claro que limitaron las fuentes argumentales a lo mínimo, fuentes no publicadas anteriormente con lo que está en entredicho además su veracidad, ya se pasea una y otra vez por todos los tópicos conocidos sobre la guerra del pacífico y los temibles 'japos'. (Entre otras cosas, la palabra usada en la época era "nipos" y no "japos", quiero pensar que por un defecto de traducción).

Además, intentar hablar de la guerra del pacífico sin portaaviones me parece demasiado arriesgado. Si quieren seguir con la saga haciendo una serie sobre Corea o Vietnam, les quedará sospechosamente parecida a esta. Le doy un 6 y gracias por todo el tiempo perdido.

Roma
J Milius, et.al. 2005-2006
 
Otra de las clásicas, y de categoría. La Historia-Ficción es un género apasionante, y tal como la cuentan, más aún. Aparte de lujosa, real en los detalles y históricamente correcta en muchas cosas de la vida romana, consigue inventar una serie de aventuras trepidantes al servicio de los dos protagonistas, antagonistas por naturaleza, mezclados en todos los líos políticos al servicio de los poderosos y, como quien no quiere la cosa, hasta sería pertinente una ligera reflexión sobre si ciertas ideas sobre el "panem et circem" han cambiado mucho en los últimos dos milenios.

Al margen de exactitudes históricas, la recreación de personajes históricos es brillante. Cleopatra, César, Augusto y compañía han sido dibujados de forma nítida y coherente con su fama, avalada o no por la historia. Maquinadores, perversos y humanos como pocos, son secundarios de lujo que bién se merecerían una serie por méritos propios. Y los giros argumentales, sencillamente magistrales. Historias mezcladas y desarrolladas a conveniencia para mantener cada episodio al máximo. Pena que tras la ascensión de Augusto quedara poco que contar de los personajes molones. 22 Episodios memorables para disfrutar al máximo.

No se porqué con esta serie empezó a crearse la leyenda negra de que HBO solamente produce series de alto contenido sexual sin que venga a cuento. Repasando la serie, los planos de mayor contenido explícito apenas duran dos o tres segundos, a un par por episodio de una hora. Me parece mas escandaloso insinuar que los romanos también hacían "graffiti" por las calles a mostrar que tenían una moralidad bastante diferente a la nuestra en temas de sexo por ejemplo.

Espero con ansias que HBO recupere esta línea de historia-ficción en cualquier otra época o lugar.

Juego de Tronos.
2011-?

En su segunda temporada esta serie afrona su mayor reto. Hasta el momento ha sacado con nota una novela con muchos personajes, y cada uno de ellos clave para que se entienda algo. Ahora las líneas argumentales se multiplican, los personajes van y vienen y los espectadores que no hayan podido aún leer el segundo volumen tienen la ocasión de engancharse definitivamente o lamentarlo para siempre, ya que los mejores momentos empiezan aquí, a mitad de la segunda temporada.

Por fortuna la ausencia obligada de Sean Bean la suplen con nota Cersei Lannister y su impagable hermano gemelo, que prometen mover las cosas mucho mas de los que lo hacía el viejo lobo. Los personajes nuevos mantienen el nivelazo y los prodigios de animación barata permiten recrear los parajes mas fantásticos de los siete reinos, un despiporre de climas y lugares con culturas hechas a medida. Pero habrá que ver qué tal sienta la mezcla con episodios de tan corta duración, y cada vez con mas y mas personajes importantes mezclados. Pero ya sabeis, o empezais a entender, que en Juego de Tronos la gente no vive eternamente. Especialmente los que llevan corona o se sientan cerca de ella.

Y como siempre, G. Martin nos deja con detalles que en las novelas solamente pueden narrarse 'en off' por su característica narrativa. Su mano en esta serie se nota, poniendo peso a lo que lo tiene y abreviando aquello que no aportará profundidad a la serie. Y hasta el momento, fantástico. Eso sí, me cuidaré mucho de decir que es una serie de 10/10. Las novelas lo son, y porque aprovechan muchos recursos del género. Esta serie es una adaptación sin errores, y con cambios puntuales de cara al espectador, pero que sin duda se dejará muchas cosas fuera al ver los personajes con un punto de vista mas alejado y no desde dentro. De lo que no tengo ninguna duda es que Martin acertará en hacer que pase volando y que nos quedemos con ganas de ver mas, mucho mas.

Quien mató al coche eléctrico y quién lo volvería a matar antes de que acabe conmigo



Recapitulemos. En el año 2006 Chris Paine decia


¿Quien Mató al Coche Eléctrico?


y ahora en 2012 yo le puedo responder tranquilamente



¿Te estas quedando commigo, puto retrasado?


Para los que no estén habituados con el cine conspiranoico, documental catastrofista o predicción apocalíptica sobre el fin del mundo solo recuerden que lo que importa no es la conclusión, es la cantidad de tonterías que se dicen por el camino. La conclusión es lo de menos, mientras se carguen tintas contra los enemigos de siempre del mundo libre.

Paine nos retrata en un documental trepidante la aventura comercial del EV-1, el primer vehículo eléctrico comercializado en California, 1996, bajo los auspicios de la Ley del Aire Limpio, una ambiciosa política medioambiental destinada a promover los vehículos de zero emisiones (eléctricos). Pero entonces se monta la gran conspiración destinada a borrar dicho vehículo de la historia, incluyendo política, petroleras y los propios fabricantes de automóviles, temerosos de perder sus grandes beneficios en los vehículos mas grandes y contaminantes. Dicha conspiración pretende 'matar' el vehículo después de que su enorme éxito comercial (mas de 10.000 unidades, todo un éxito si vendes coches por millones) pusiera en peligro todo el sistema de automoción de la época, usando todo tipo de estrategias legales y alegales para retirarlos de circulación, destruirlos y erradicarlos de la memoria colectiva como si nunca hubieran tenido lugar.


Lástima que toda esta conspiranoia tenga una explicación mucho mas simple, y es que por mucho que gustara a sus usuarios, la industria del automóvil se mueve por millones de vehículos, no por miles. Es la misma diferencia que notaría usted o yo, entre ganar 10.000 € o 10.000.000 €. Por desgracia estos tres ceros marcan la diferencia entre lo que es realizable y lo que no. Por supuesto, si una ley te obliga a fabricar este tipo de vehículos, hay una posibilidad mas real de mejorar el medio ambiente que si no la hay, pero por desgracia el documental no trata de realidades sino de conspiraciones judeomasónicas.

En esta línea de neohippismo barato salen a la luz todos los tópicos de las leyendas urbano-industriales, el secuestro de tecnologías (como los famosos motores que funcionan con agua), los eno(ooo)rmes beneficios de vender repuestos perecederos que desaparecerían con el vehículo eléctrico (pura invención, especialmente si tenemos en cuenta que los vehículos híbridos no sólo tendrían tantos recambios como un vehículo de motor térmico sino que además necesitarían todos los necesarios para un motor eléctrico), el auto-boicot de GM a su propio producto (sin duda, no anunciarlo en la final de la super-bowl cuenta como boicot), la conspiración de las petroleras para derrogar las medidas de protección del aire limpio (aunque si el presidente del país tiene un par de petroleras, yo lo llamaría mas nepotismo y conflicto de intereses que consipración).

Por desgracia la triste realidad es que la triste realidad se impone a las conspiraciones, la administración Clinton/Gore cambió a la de Bush/Cheney, un pequeño giro del pro-ecologismo al pro-petroleo, así que la Ley del Aire Limpio pasó a la historia y con ella la historia de un modelo deficitario que no consiguó el apoyo comercial necesario. Una situación que pertenece a la increiblemente estrafalaria situación política de Estados Unidos de America mas que a una conspiración liderada por General Motors. Y puesto que la estupidez medioambiental del presidente Bush fue refrendada en las urnas por sus conciudadanos, temerosos de dejar el país en estado de guerra en manos de Al Gore, pues poco más hay que decir. Posiblemente también podamos acusar a Bin Laden de participar en la cruzada contra el coche eléctrico montando esa distracción mediática llamada 9/11, sin duda un trabajo interno patrocinado por el Lobby del petroleo.

Además el nivel de inexactiud en sus conclusiones finales raya la locura, pues compara las necesidades de los vehículos actuales con los primeros modelos eléctricos de 1929, prototipos experimentales de varios millones de dólares y elogia prematuramente a los 'buenos' de la película (siempre hay un bando bueno injustamente tratado) en este caso los fabricantes de baterías, que según sus palabras podrían crear un cohete a la  luna perfectamente eléctrico.

Creo que se puede aprender mas de corrupción administrativa y ineficacia a largo plazo con los excelentes documentales de Michael Moore que con este documental, creado y diseñado para romper el poco sentido común que pudiera quedar en su país.

... 6 años después ...

Pues que Cris Paine decidió repetir su éxito con el documental "La Venganza del Coche Eléctrico" (2012). Mucho menos trepidante y dinámico, y con muchísimo menos esfuerzo, se basa en el eslógan de descofiar en las actuales campañas de promoción de vehíclos eléctricos, que parece que por fin están despegando.

"Si nos engañaron entonces, porqué fiarnos ahora?"

Con estas palabras Paine resume la esencia del caso. Desmentidas todas las tonterías de 2006 y en vista de que las baterías de Ion Litio apenas están saciando los intereses de los conductores, vuelve sobre sus pasos, rectifica ligeramente el mensaje de 2006 y lo deja como una gran 'broma pesada' de los fabricantes que engañaron al público vendiendo vehículos que no podrían satisfacer los intereses de la mayoría. Así que ahora pone en duda que el arranque del vehículo eléctrico sea serio y no otra estrategia de márketing para forrarse a costa de unos pocos concienciados.

Después de este cambio de escenario, repasa los periodos de crisis en los que la congelación de los precios de los carburantes estuvo a punto de hundir de nuevo las iniciativas por los vehículos eléctricos hasta la actualidad, donde ya con la economía en remontada, se pueden introducir mas de 10 modelos diferentes este año para segmentos de población mas amplios, con especial interés en los vehículos híbridos. Se mofa de las mentes calenturientas que no han sabido levantar el negocio antes de que los fabricantes europeos y asiáticos tomaran el liderazgo de la revolución eléctrica y de paso insinúa que "alguien"  está detrás de un incendio a las instalaciones de un pobre autónomo que se dedicaba a fabricar vehículos eléctricos en su garaje. Para no perder la onda conspiragtiva supongo. Al final se supone que la 'victoria' del coche eléctrico está al caer y que él siempre ha estado de su lado. Aunque yo personalmente no querría a una mente tan preclara a mi lado ni a distancia de un palo bien largo.


... y en estos momentos ....

En estos momentos un servidor está trabajando activamente en la primera flota de vehículos eléctricos y híbridos fabricados en España. Otra pequeña proeza que realizamos los ingenieros cuando nos dan dinero y algo de tiempo para desarrollar cosas. Eso sí, después de que se hayan tenido que inventar cosas que hasta hace tres meses aún no existían, cosas que no aparecen en los documentales conspiranoicos y que sin ellas no sería posible garantizar el tiempo de vida del vehículo, conformidad con regulaciones europeas de seguridad y dar las prestaciones que quiere el mercado antes de desembolsar dinero por un vehículo que nadie más tiene en el vecindario.

Y aún así, después de estar dedicando los últimos dos años a este cometido, me tengo que ver con comentarios estúpidos del tipo ¿pero no has visto el documental del coche eléctrico? y la gente flipa cuando le respondo que no, no hay conspiraciones ni secuestros tecnológicos, hay lo de siempre: mucho trabajo por hacer y mucho que aprender hasta que las ideas se convierten en realidades. Y mi interlocutor siempre se queda con la cara de sospecha, pensando si yo no seré otro lacayo al sevicio del lobby del petróleo, si en realidad tengo mis intereses comprometidos con la industria del automóvil y que seguramente eso del coche eléctrico se podía haber inventado mucho antes con cuatro pilas de radiocassete.

En fin, en el ranking de conspiranoias califica como 

@ El Villarato
@@ El Ácido Bórico
@@@ El Alien del Area51
@@@@ El Motor de Agua
@@@@@ El Hombre y la Luna


... y  sirva este post como parte de la explicación a mis tres meses de vacaciones forzosas, cuyas otras partes les iré comentando en futuras - y no tan lejanas -  entregas coleccionables.