Star Trek TNM (VII): The Next Generation Movies (parte 2)

Star Trek TNM (VII): The Next Generation Movies (parte 2)

Star Trek IX: Insurrection [@@@]

Jonathan Frakes, 1998


Otra vez repite el mismo equipo pero con resultados mas dudosos. Frakes a la dirección, Moore al guión y Goldsmith poniendo lo mejor de su campo pero en una historia algo mas aparatosa. De no ser por ciertos giros argumentales se podría aceptar como una digna continuación cuyo listón había quedado por los cielos siderales tas First Contact pero que por desgracia se complica la vida en exceso.

Star Trek ha usado a menudo referencias actuales en sus contenidos, por ejemplo en ST6: The Undiscovered Contry (1991) se escenifica la ruptura del bloque soviético y se debate el precio de la paz para zanjar el conflicto Klingon. En esta el tema central son las deportaciones forzosas, el desarraigo y posible genocidio cultural amparado y consentido por las mas sacrosantas instituciones gubernamentales y supranacionales. O sea un temazo pero que requere mas elementos y aquí sólo tenemos a El Bueno, el Feo y el Malo en sus naves espaciales.

 Por lo demás es una película que podría puntuar para la parte técnica tanto como la anterior, con el nuevo tema de Goldsmith (maravilloso como siempre), la prespicacia de ILM y la dirección fina de Frakes. Vistos los buenos resultados de First Contact siguen en esta línea continuista con todo el peso de la historia en Patrick Steward - salvo digresiones argumentales poco afortunadas - y un personaje externo para balancear la historia con el escenario, pero quizá con demasiado peso en este escenario idílico.

Pero los problemas aparecen al conciliar una historia de acción, que hay para dar y tomar, y la base del discurso moral. Otra vez aparece la oposición entre el bienestar de la mayoría y el de la minoría y otra vez se impone la no-aritmética usual en la serie, pero de una forma quizá demasiado forzada. La base de la decisión moral está justamente en la decisión, no en la obligación, y la polarización excesiva entre buenos (y ademas pacíficos, listos, guapos y sanos) y los malos (feos, tontos, enfermos y belicosos) diluye cualquier discurso moral y lo convierte en la clásica cruzada del bien contra el mal y tampoco es eso. Sirven las conclusiones y sirve el discurso, pero tal como se cuenta se resta importancia a la parte esencial en favor de otras consideraciones secundarias.



Además plantea un modelo bastante degradado de la Federación, un modelo tan desviado al 'lado oscuro' que prácticamente ignora la base fundacional de toda la historia, la famosa "primera directriz". Este detalle reduce el problema de cara al espectador casual (los malos son malos y punto) pero cuesta encajarlo en un modelo coherente de la Federación Unida de Planetas tal como se ha defendido en las últimas décadas y especialmente en TNG. Este es un cambio de rumbo de tamaño mayor y que solamente se explica por el contexto histófico de la serie en 1998: la bandera de ST estaba en manos de DS9 y hacía falta flexibilizar algunos planteamientos para culminar la idea de serie de acción y batallas espaciales y políticas. Pero asumir los planteamientos de esta película tal como se exponen (incluso con todas las omisiones y ambiguedades listas para ser rellenadas a posteriori) es una desviación demasiado grande para ser tomada en serio.

Otro punto malo - y para cualquier espectador -  son los famosas lineas colaterales, estas que se introducen para cortar la historia principal y crear los altibajos que dan el ritmo y tal. En este caso, una colección de historias secundarias que no van prácticamente a ningún sitio, algunas pobremente desarrolladas, otras sólamente para lucir efectos especiales y las menos para cerrar detalles argumentales (o simplemente asumir que lo hacen y quedarse en el intento.) Hasta las típicas incursiones en el bando enemigo resultan infructuosas, pues no hay rival de entidad que esté a la altura de la historia de grandes archienemigos que ha tenido ST. Gran Fiasco en todo que se aparta de la línea princial.


Y pese a todo sigue siendo una película atractiva dentro del universo ST: batallitas espaciales, escenarios bucólicos, música de categoría, grandes efectos especiales y aventuras exóticas para todos los públicos en diversos escenarios. Se deja ver, se puede disfrutar por momentos y se puede bostezar en otros, eludiendo el debate moral para mejor ocasión y sin pretender entender qué demonios tenían en la cabeza cuando cerraron el guión.

Curiosidad: los pobres deportados en esta película son el pacífico pueblo Ba'Ku. Bakú es la capital de Azerbajan, una república transcaucásica de turbulento pasado. Pero yo los habría llamado Koso-vares para ver si alguien lo pillaba. No tiene sentido andarse con sutilezas en el mundo que vivimos, si el mensaje no se grita alto y fuerte la gente no lo pilla.


Star Trek X: Nemesis [@@@]


Stuard Baird, 2002

Némesis es el esperado fin de ciclo de la Segunda Era en ST; el fin de la historia empezada en 1986 con The Next Generation y que supondría la retirada definitiva de Patrick Steward, la Enterprise-E y de todo el universo conocido tras la conclusión el mismo año de Voyager. Pero a diferencia del último fin de ciclo (ST6 The Undiscovered Conutry) esta película es sensiblemente inferior y de expectativas mas limitadas. Eso sí, siguiendo con una impecable realización en todos los aspectos salvo cierto lio temático al final.

En esta segunda era el principal problema fueron las lineas colaterales evolutivas poco significativas, y con la honrosa excepción de ST8: First Contact, con muy poco que contar fuera de la línea principal. Afortunadamente en esta ocasión minimizaron los daños a base de no introducir elementos ajenos a la trama pero sin conseguir tampoco dar en el clavo. Aquí toda la historia gira alrededor de Patrick Steward y un enemigo hecho a medida para ponerlo a prueba, y de paso a toda la humanidad, pero quizá este duelo entre titanes tiende al viejo tópico del enemigo psicótoco: cuanto mas odio, menos eficiencia y peor salen los planes.

Pero en el fondo es otra excusa argumental, pues la base de esta película era parecerse a Star Wars. Aprovechando el renovado interés por las batallitas espaciales de la época, intentar convertir Star Trek en una película de guerra no es una mala idea - al contrario, es un regalo para la vista -  pero eso relega cualquier otra cosa a un artificio de guión que es lo que resulta al final. Improbable escenario para la batalla, imrpobables motivaciones para los seguidores de ST y una reducción absoluta para el resto: la guerra hasta el último torpedo y punto. Gracias a este planeamiento podemos ver la batalla mas larga jamás narrada en Star Trek, casi de una hora de duración, como si se tratara de la clásica película de submarinos de mediados del s.XX. Duelo de capitanes, de tripulaciones y de tácticas para derrotar al rival y frustar sus planes. Las distancias de 'combate cerrado' no tienen sentido pero da igual, tampoco la tienen la mayoria de cosas de Star Wars y no pasa nada.

me pareció ver a un lindo pajarito que tiene el tamaño de la Estrella de la Muerte


En efecto, para una batalla de casi una hora hacía falta un rival muy duro, y en este caso no se quedan cortos. Estamos ante uno de los rivales mas dementes y psicóticos vistos en TNG y rivalizando directamente con los exóticos vilanos de TOS/TCM con venganza personal incluida. Esta película pasa directamente al olimpo de las batallas espaciales y la única pega es que no hay prácticamente nada mas. Las lineas colaterales son artificiosas, algunas no van a ningún sitio y las pocas escenas del enemigo prácticamente no sirven para nada salvo para puntuar para el Óscar al maquillaje gore. Además es tan deliberado el descuido que no dudan en reusar momentos épicos sacados de La Ira de KhanEl retorno del Jedi o Excalibur para salir del paso.

Así que sólo queda llegar al final de la Segunda Era, de una forma poco preparada y hasta casual. Tan casual que la escena final en realidad nunca se rodó para ser la última, pero un recorte de última hora le concedió ese honor. No es precisamente un "Tatooine Moment" (y perdón por la comparación) pero es minimalista, íntimo y salva el día gracias al increible talento de Jerry Goldsmith y su elección de Blue Skies para articular el ritmo sonoro de esta entrega y aportar el destello de esperanza en un momento tan grande. Por ello y pese a que objetivamente el final no está a la altura de los 35 años de la serie, me parece un buen final porque tiene a las tres personas relevantes que han mantenido Star Trek viva hasta el momento: Patrick Stewart, Brent Spinner y Jerry Goldsmith.

Así que al final del dia me quedo con la parte positiva: una auténtica película de aventuras y batallitas, con detalles góticos, extravagantes y exóticos que no se veian desde los 80 en La Ira de Khan y un malvado muy malvado bailando al son de su música demencial. Curiosamente, no sería la última película en presentar las cosas de este modo, pero eso ya fue en otra época y otro lugar, pero eso será otro día.


Star Trek TNM (VI): The Next Generation Movies (parte 1)


Star Trek VII: Generations [@@@]

David Carson, 1994


Por esta vez no hizo falta esperar a liquidar la serie para empezar con la serie de películas basadas en TNG. En efecto, durante la emisión de ésta se terminó el ciclo antiguo (1991) y tomó el relevo TNG con una película un tanto peculiar. Toda ella gira al cruce entre dos personajes, James Kirk y JL Picard frente a frente pese a sus teóricos 70 años de diferencia para plasmar el relevo generacional y contestar, de una vez por todas, cuál fue el final del mas célebre - hasta el momento- capitán del Enterprise. (No Bloody A, B, C or D. Montgomery Scott).

Uno de los cambios mas notables es por fin volver a la época de vacas gordas y hacer algo de digno presupuesto, usar toda la pólvora de seguidores y participantes en la serie - Malcolm McDowell, Whoopy Goldberg, James Doohan, Walter Koening  y gastarse un pico en efectos visuales y de sonido, en la que recupera la mítica banda de Goldsmith,  impensable usar otra desde su afortunada inclusión en TNG y introduce la versión de Dennis McCarthy. El modelo a escala cinematográfica de la Enterprise D es sensacional desde luego. Además la historia toma referencias con algunos de los personajes ya desarrollados en la serie  para acabar de cerrar cabos sueltos, concretamente en los personajes de Guinan (Goldberg), Data (Spinner), LaForge (Burton), Las Hermanas Duras y por supuesto los dos capitanes, aunque con gran preponderancia de Picard.

Pese a ello el resultado es poco peliculero, contiene grandes escenas de acción pero con múltiples interrupciones para dar el contexto y desarrollar todas las tramas colaterales, cosa que amenaza con el colapso por momentos. Especialmente criticado fue el final, algo desangelado y poco heroico para los hechos descritos, y como siempre no hubiera quedado mal en una serie pero en el cine las expectativas usuales se triplican de lejos. La impresión global no es mala pero quizá Carson (director de aclamados episodios de TNG como Redemption o Yesterday's Enterprise) peca de no saber escalar correctamente la historia en los tiempos acordes al cine. Y mucho menos añadiendo escenas de relleno absolutamente injustificadas. Resultado: trekkies muy críticos con lo que podía haber dado el argumento y público muy frio en las salas para variar.

Primer Oficial Ricker al mando. Bravo!
Después de una revisión atenta sigo encontrando muchos detalles de calidad trekkie, mas por los personajes, enemigos, humor subliminal y toda la compenetración y sinergias de un equipo tan rodado que por el contenido en si. (lástima que también sea importante no?).  Pero almenos siempre nos quedará el lujo de haber visto los mejores efectos especiales jamás vistos en Star Trek, otra batalla con un Klingon Bridpray, que ya  viene siendo un clásico, y no menos clásico, otro director en la lista negra por su pésimo trabajo. Y otro tanto para los guionistas, que para su información fueron Roland D Moore (Galactica), Brannon Braga ("24") y que junto con el director han escrito las mejores páginas de Star Trek. Así que me permito suponer cierta injerencia de la producción ejecutiva, la influencia de los astros (jaja) o un burdo intento de conciliar la audiencia mas hardcore con la mas familiar, cosa que hasta ahora nunca ha funcionado muy bien.

Star Trek VIII: First Contact [@@@@@]

 Jonathan Frakes, 1996

Esto es otra cosa. Por fin un peliculazo que rompe las reglas, que va al grano en una historia apta para cualquiera y que desarrolla los mejores talentos que dispone la serie: Patrick Steward y Brent Spinner. Con el mejor enemigo posible, el Borg, y el mejor escenario posible, el primer contacto, Frakes/Riker debuta en el cine por la puerta grande con un éxito que no volvería a repetir.  Por primera vez desde La Ira de Khan reaparece la sensación de haber visto una película de aventuras exóticas, acción y elementos dramáticos selectos en los momentos clave.


He mencionado expresamente a Steward por desvelar por fin su carácter mas duro y resuelto, una faceta que para ser realistas con su personaje sólo podía salir en momentos especiales y de especial implicación personal. Esta premisa, totalmente fallida en la película anterior, cobra aquí todo el sentido del mundo después de que el conflicto Borg se erigiera en uno de los momentos mas esperados de TNG, y porqué no decirlo, porque resulta extremadamente peliculero. Por una vez los malos no son exóticos prostéticos de frentes arrugadas sino una especie de zombies robotizados con ansias imperialistas que representan todo lo malo del universo. Los enemigos tradicionales de la Federación han sido siempre elementos imperialistas y belicosos, pero dentro del mismo contexto de diversidad cultural tantas veces defendido en la serie. en este caso, una máquina de asimilación cultural y negación de la libertad tan ansiada por la humanidad (y alienilidad) se erige como la "anti-federación": el enemigo perfecto. Ergo, Guerra a muerte. Nosotros o ellos.

Además del festival de luces y colores que representa, por fin vemos un tratamiento apto para el cine de las famosas tramas internas y escenas de desarrollo de personajes que tanto rechinaban anteriormente. Por fin alguien se da cuenta de que evolucionar un personaje no consiste en darle media hora para gritar "Eh, mira como evolucióno" sino simplemente dándole este rol desde el principio y dejar que se vaya viendo en ocasiones. Así que todo el intento de continuar la linea de Data/Spinner que tanto se atascaba en ST7 y que contribuye a hundir la película, aquí se plasma en cuatro escenas clave genialmente realizadas y que realmente tienen el corazón en un puño durante dos microsegundos (toda una eternidad en el cine). Colateralmente, este ritmo tan vivo permite asignar al resto de personajes una tarea representativa detro del esfuerzo colectivo de forma que éste sume el total, en lugar de dividirlo en las historias particulares que tanto daño han causado a películas anteriores. Así por primera vez, además de la plantilla usual tenemos a dos secundarios más de excelente gusto (James Cromwell, Alfre Woodard) y los cameos de Roberto Picardo y Dwight Schultz para contextualizar la acción y  pese a ello sobra tiempo a porrillo para deleitarnos con el estado del arte de las batallas espaciales de la mano de ILM.



Técnicamente impecable, sonido de referencia, maquillaje nominado a Oscar y banda sonora por Jerry Goldsmith, no sólo una revisión de su trabajo anterior sino una composición íntegra tan buena como lo fuera en su momento la primera película (y en la que incluye algunos guiños como usar el tema de Klingon - esta vez para los chicos buenos, véase por ejemplo minuto 9:30). Goldsmith se haría cargo de las siguientes dos películas hasta el fin de este ciclo, con excelentes resultados también. Y aunque no tenga un papel preponderante, todo el trabajo de efectos visuales es simplemente perfecto y por fin al nivel del cine de su época y de lo que los espectadores merecen - incluyendo el estreno de la Enterprise "E", primera realizada totalmente por ordenador y sin maquetas, y con puente de mando y vestuarios totalmente renovados. La primera película que alcanza este nivel de perfección técnica y por fortuna no la única.

Pero no todo es técnica. Además el argumento cumple también el trípode que tanto cojeaba anteriormente: basarse en alguno de los temas pendientes de TNG, desarrollarlo de forma independiente sin presuponer al espectador informado al respecto y abrir un punto importante en la historia própia de ST: en este caso la historia de un Primer Contacto humano - vulcano, un tema interesante donde los haya.  Sobre este trípode de Ronald D Moore, Brannon Braga y Rick Berman (casualmente los perpetradores de la película anterior)  se desarrolla con una dirección firme y concienciada sobre los problemas de tiempo, con la acción dividida en varias líneas para cortar inteligentemente de una a otra y retomando el tema a cada momento para no dispersar contenidos. Las mejores líneas de guión para un estilo de dirección moderno hasta para la época.

Sin duda, la mejor película de ST hasta el momento por el conjunto, el contenido y el contenedor y uno de los momentos mas altos de toda la saga y que marcó el declive que sufriría en la década siguiente.


Star Trek TNG (V): The Next Generation (1987-1994)

Star Trek TNG (V): The Next Generation (1987-1994)




Después de 20 años Star Trek regresó a su formato natal, la serie de televisión semanal, para un espacio de creación libre, sin ataduras argumentales demasiado duras y con el único propósito de narrar historias de ciencia-ficción y explorar las posibilidades humanas más allá de los límites de nuestra pequeña bolita azul. Con un universo Trekkie plenamente establecido poco quedaba por hacer salvo ... hacerlo bien. Rodar una serie digna de los '90 con toda la fantasía, creatividad y futurismo apropiado pero tratando con una audiencia mucho mejor informada y crítica que en el pasado. Romper el paradigma de la exploración espacial como si de la conquista del Oeste se tratara y centrarlo en un marco de relaciones políticas mas cercanas a la Europa post-comunista y al equilibrio del poder que a un teatro bélico permanente - almenos de entrada.

 La raza humana del S. XXIV se presenta como una cultura avanzada, diplomática y negociadora, que rehuye el uso de la fuerza y la confrontación como clave del progreso. Los problemas actuales de recursos han terminado (la energía es limpia, infinita y casi gratis) y nos enfretamos a nuestros miedos, prejuicios, posibilidades y límites para evolucionar como especie. Este punto de partida es básico para abordar con éxito los retos de la exploración espacial: primero hay que arreglar los asuntos internos, como la paz mundial y los recursos propios. Ni el espacio vital ni la tecnología darán soluciones mágicas a nuestros problemas, ni nos harán mejores personas. Y ahí están los problemas própios de cada época, donde en los 60 se hablaba de racismo o aislamiento cultural, del poder de la religión o los totalitarismos, pues en los 90 se hablaba de xenofobia, asimilación cultural, igualdad de acceso a los recursos, terrorismo por encargo, algo de sexo amor no-convencional y los límites del poder político dentro de una democracia. Algunas de las temáticas sorprenden hasta hoy en día, solamente citar como anécdota, aparece en la última temporada un problema ecológico de graves proporciones que obliga a "limitar la velocidad de las naves espaciales". Era 1993 y aún faltaban 10 años antes de que algunas ciudades europeas decidieran aplicar este tipo de restricciones al tráfico rodado por el mismo motivo.


Ambiente de Oficina Moderna para la Enterprise "D"


Las buenas maneras empiezan en casa. La nueva Enterprise "D" sintetiza en sus cubiertas el aire de oficina moderna, hogar de investigadores y burócratas y no tanto el de buque de guerra, un lugar de trabajo para centenares de famílias y no para exploradores suicidas. (Este set básico es de largo el mejor trabajado de toda la serie, pese a que los pijamas espaciales nunca me han acabado de gustar y que las moquetas de muchas oficinas tampoco son la cosa mas higiénica del mundo)  Y un lugar donde el capitán permanece en el puente de mando y no baja a explorar planetas desconocidos llenos de peligros mortales en cada episodio. La racionalización de la exploración espacial permite marcar distancias con las viejas formas y dar una imagen de lo que realmente es una 'misión contínua', una delegación móvil de los ideales de la Federación de Planetas, un centro de investigación y -por si acaso- una arma mortífera en manos de un artillero Klingon.

En el desarrollo de la historia siguen los esquemas empezados en TCM, la Federación de Planetas mantiente tratados de paz con sus vecinos pero en un entorno de creciente inestabilidad en el sector. Los viejos enemigos son estados débiles y sujetos a pugnas internas avivadas por oscuros intereses, y los nuevos enemigos son de talla mayúscula, en especial los Borg resultan una invención tan conveniente que su mera existencia da para una temporada entera de episodios semanales. Además de estos arcos argumentales permanentes, hay otro de aún mayor recorrido: "Q". Este personaje, que aparece en el primer episodio y en el final, y en otra media docena de apariciones estelares, es el recordatorio perpétuo de la misión especial encomendada a Patrick Steward: demostrar que su existencia es útil y relevante para el universo - o perder su capacidad de vuelo espacial para siempre y volver a la edad de piedra.


John de Lancie

Hablando de Patrick Steward, éste fue quizá el personaje mas controvertido al inicio de la serie, pues le tocó ser todo lo contrario que su predecesor Shatner: frio, calculador, observador de todas sus responsabilidades y prioridades, en especial de las directrices de la federación y de actuar en el papel de Executive Officer de una gran organización mas que de explorador pendenciero y aventurero. Por esto llegó a despertar mucho recelo en los seguidores del viejo Kirk, que se sintieron desolados al perder su referente carismático en escenas de acción. Pero a medida que avanza la serie y se ponen las cosas en claro, Patrick Steward marca un estilo de gestión de crisis y resolución de conflictos que lo situan claramente en un futuro muy muy lejano, un futuro en que la gente no trabaja por dinero sino por la responsabilidad de ser persona. Aparte del lujo que supone contar con un actor con mayúsculas se le confiere ser la voz de Roddenberry en este segundo ciclo, la voz de ultratumba que nos habla que nos habla a través de los tiempos con la voz de la sabiduría.

El resto de personajes también quedan perfectamente definidos pero carecen de una dimensión moral tan grande, siendo mas instrumentales y al servicio del argumento pero desarrollando cada uno su propio hilo de la historia. El quizá mas destacado, Brent Spinner, currándose un androide con complejo de Pinoccio. La historia de la evolución hacia la humanidad de del androide Data es una fuente inagotable de episodios y algunos de ellos se sitúan merecidamente entre los mejores de la serie. Otro hilo interesante es el de Worf, el artillero Klingon, de oscuro pasado familiar y que permite enlazar el destino de la Enterprise con las pugnas internas del Imperio Klingon entre las familias Duras y Gauran, una de las cuales podría tener detrás intereses Romulanos. El hombre de acción de la serie es aquí el primer oficial Ricker, detrás del cual se esconde Jonathan Frakes, guionista y director de muchos episodios y de algunas de las películas por venir.

Incluso los papeles más secundarios pueden presumir de algo: Denise Crosby (Tasha Yar), protagonizando una de las muchas muertes heróicas y reapareciendo después de formas bastante oscuras; Michelle Forbes, luego encumbrada por Galactica o el insufrible Will Wheaton, demonizado por nerd en los '90 y ahora ídolo de los geeks del S.XXI. No menos , por la serie pululan toda suerte de aficionados a la ciencia-ficción, por mencionar algunos Woopy Goldberg, Ronny Cox, Dwight Schultz, uno de los pocos cameos televisivos de Stephen Hawking o Majel Barret, viuda de Roddenberry y la eterna 'voz de la computadora' de la Enterprise.

Una partidilla con Newton, Einstein y Hawking. Solamente lo verán en Star Trek

Pese a tener un comienzo difícil - el cambio de esquemas creó no poco cachondeo entre los fans-  la primera temporada tiene excelentes episodios de aventuras a la vieja usanza: encuentro con nuevas civilizaciones y culturas, resolución de hostilidades y avance en el camino del conocimiento humano. A partir de la segunda y tercera toma mucho protagonismo el caracter personal de cada tripulante, con muchos altibajos porque muchos no llegaron a tener un desarrollo pleno. Pero es por fin con la cuarta temporada, la serie ya estabilizada y  DS9 y VOY en marcha cuando la serie llega a su pleno potencial. Los mejores episodios sin duda pertenecen a esta época, tal como se reseñan abajo.

 En la parte técnica el maquillaje toma el papel central para recrear a todas las razas alien emparentadas con los humanoides, muy sólido y convincente para las más establecidas pero algo repintado para el alien de turno que sale una vez para nunca volver. La sonorización es otro de los puntales de la serie, muy buena y constante siempre. En cambio los efectos visuales y el vestuario, que parecerian imprescindibles para la tarea, son bastante irregulares. En unos episodios, chorreo de medios para tres escenas de un minuto, y en otros el clásico decorado sin pretensiones. Como siempre, los mejor conseguidos son los que se usan más en toda la serie y en los episodios dobles de fin de temporada. En total 18 Emmy para la parte técnica en  estos siete años.

Zona Neutral: Siempre hay un pájaro mas grande.

Finalmente la serie se despidió al finalizar la séptima temporada, en un momento realmente alto y sin ningún agotamiento de ideas. La bandera la recogieron sus dos series emparentadas, que heredan el 100% de este nuevo enfoque aunque luego discurran por otros caminos. Desde el punto de vista actual TNG es la mejor serie de Star Trek jamás realizada y deja el listón muy alto, pues aparte de una razonable conexión con la audiencia consiguó juntar los principios de Roddenberrry con la narrativa actual, el contexto de los problemas de la época y un desarrollo sólido y continuista poco usual en las series de TV de finales de los ochenta. Quizá demasiado para su penosa distribución en televisión fuera de USA, siempre a horas intempestivas, sujetas a cambios de última hora y con grandes estropicios en la continuidad. Pero siempre nos quedarán los DVDs para tragarse los episodios de dos en dos cuando asome un momento.




 A continuación sigue una reseña de episodios significativos, por representar tanto los valores clave de esta movida como por ser fácilmente accesibles por cualquiera. Cada uno tiene sus favoritos, estos son los míos.

Episodios significativos de la esencia Trek:

4x04 (77) Suddenly Human: En los restos de una nave Talariana siniestrada, el Enterprise rescata un joven malherido y posiblemente maltratado. El chico resulta ser humano y con parientes vivos, pero sus padres adoptivos Talarianos también lo reclaman. ¿Puede la diplomacia sobrevivir a este entuerto?

4x12 (85) The Wounded: Una nave Federata rompe la tregua con los Kardasian y empieza una guerra unilateral. Picard deberá capturar a la nave rebelde y mantener la frágil paz en la zona neutral. Pero los Kardasians dificilmente se contentarán con eso.

5x02 (101) Darmok: Picard se enfrenta a un duro reto de primer contacto. Una cultura fuerte y poco sociable se presta por primera vez a comunicarse con la Federación. Pero ningún traductor podrá preparar al capitán del Enterprise para estas negociaciones.

5x03 (102) La Alférez Ro: Un deshonrado oficial de origen Bajorano es transferido al Enterprise para colaborar con la lucha contra los terroristas Bajoranos. Pero a veces estos oficiales tienen más lealtades de las que aparentan.

5x25 (124) The Inner Light: Una sonda de orígen desconocido traba un enlace mental con Picard. El capitán será trasladado a otro lugar, otra época, tratando de salvar una civilización en peligro.

6x10-11 (135-146) Chain of command: Picard es relevado del mando para asumir un equipo de espionaje en la zona neutral. El mando se transfiere a un capitán con criterios muy personales sobre la lealtad o la disciplina. Entre ambos deberán detener una posible invasión kardasiana y bajarle los humos a Ricker. Por otro lado Picard se enfrentará a una situación particularmente difícil.

6x21 (146) Frame of Mind: El primer oficial Ricker se halla recluido en una institución mental alienígena. Se le acusa de haber perdido la cabeza y haber matado a dos personas. Debe ser todo una trampa, un montaje, pero de lo que no hay duda es de que se está volviendo totalmente loco.

Episodios significativos para tecnologíam ciencia-ficción y batallitas espaciales:

Yesterday's Enterprise (3x21)
Una brecha en el tiempo lo cambia todo. La Enterprise 'C', que fuera destruida en la última defensa de l:a paz se sale del curso de la historia cambiando los acontecimientos posteriores


The Best of Both Worlds ( 3x26, 4x01): El día del apocalipsis llega a la Tierra. Los Borg han empezado la esperada invasión final. Sólo el Enterprise se interpone entre ellos y la asimilación final. (como siempre;-)

Redemption (4x26, 5x01): El Enterprise llega a Klingon para solemnizar la toma de posesión del nuevo jefe del consejo. La família Duras tendrá algo que objetar a la investidura de Gauran.

Time's Arrow (5x26, 6x01): El Enterprise es llamado a la Tierra por un extraño problema: en una cueva bajo San Francisco han hallado la cabeza del comandante Data. La datación fecha el hallazgo como de cuatro siglos de antiguedad. Alguien está otra vez jugando con el espacio-tiempo. Un clásico.

6x12 (137) Ship in a Bottle: Barklay reactiva por error el programa holográfico del Profesor Moriarty, una forma de vida artificial creada por accidente. Contra toda lógica lo que debería ser sólo una simulación empieza a realizar prodigios en el mundo real y a reclamar sus derechos "humanos". Otra IA con mala leche.

7x06 (158) Phantasms: Después de provar con éxito su nuevo chip emocional, el androide Data afronta su gran reto de evolución como forma de vida: soñar. Así que por fin sabremos ¿sueñan los androides con ovejas electricas? Este episodio lo habría firmado David Lynch sin dudarlo. (pero lo firmó Steward)

Y en cualquier caso, toda búsqueda en internet revelará incontables episodios fan-voritos, (Encounter at Farpoint, All good things, Brothers, Cause and Effect), por los mas distintos motivos y bajo los criterios mas diversos, todos ellos válidos y perfectamente destacables. Pero voy a obviar mas comentarios, puesto que para mas detalles hay libros enteros comentando críticamente todos y cada uno de ellos. El ejemplar de referencia en español es el Garcia-Aranda, existiendo multitud de ellos en varias lenguas.

Puestos a poner una calificación global:

@ Absurda
@@ Mediocre
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrorífica
@@@@@ Catastrófica






Star Trek TCM (IV): The Classical Movies (2)

Star Trek (IV): The Classical Movies (y 2)


Star Trek IV: The Voyage Home [@@]

Leonard Nimoy, 1986

La historia anterior estaba casi cerrada, pero aprovecharon una ranura para ampliarla un par de horas mas. Esto si, con uno cambio drástico de prespectiva de lo mas inoportuno. Puesto que el paso anterior fue bueno, dieron un gran salto salto y se pasaron tres pueblos intentando convertir ST en algo entre la comedia y las buddy movies ochenteras. Un gran Macmuffin del tamaño de dos ballenas para un improbable viaje al pasado y pasar media película en 1986, con intensas escenas de humor aptas para todos los públicos y un espaldarazo ecologista de regalo.

Este giro directamente comercial fue a causa del puro interés de monetizar las grandes figuras de la serie, que seguían abarrotando las Trek-Con y era un activo a tener en cuenta en vísperas del estreno de TNG. Aquí queda bastante poco de ST salvo sus personajes, que son lo único que tira del carro, porque lo demás no tiene nada aprovechable. El tema central está demasiado visto - y demasiado parecido a la primera película - pero además bastante mal explicado. Hay una cierta evolución de un par de personajes, como consecuendia directa de terminar los retales abiertos de la parte (III) pero que resulta algo forzado pues no tiene apenas repercusión en la película.

Visto mas en detalle, la caracterización de los personajes es muy buena, refleja un trabajo a nivel de personaje muy intenso y cuenta con toda la experiencia y bagaje acumulados de tantas horas de la tripulación mas longeva de la historia del cine. Además cuenta con una nueva generación de efectos especiales y sonoros y todos los ingredientes que faltaron anteriormente. Pero adolece de tener este enfoque de entretenimiento familiar, un escenario muy poco espacial y muy poco exótico, por no tener ni siquiera hay una enterprise...

USS Enterprise HMS Bounty

El resultado es la película de Star Trek con mas premios y nominaciones técnicas y creativas. No en vano se puso en manos de la ILM de Lucas para no fallar el tiro.Tanto la música como la fotografía, sonido y efectos especiales fueron nominadas a los Oscar y a sus equivalentes Hugo, Saturno y otros. Nuevo tema principal para este invento a cargo de Leonard Rosenman, que se parece sospechosamente a la partitura de El Señor de los Anillos (1978) del propio Rosenman y que es muy majo pero suena poco porque cuesta encajarlo en un entorno llamado San Francisco 1986.

Pese a todo mi valoración es bastante pobre porque no me convence el resultado global. Tiene frases y detalles que realmente parecen de ST, pertenecientes a un primer guión mas serio, pero Paramount rehizo la película para darle este nuevo enfoque mas popular lo que supuso la inclusión de estos detalles ochenteros vistos demasiadas veces, (como por ejemplo disponer de una hembra humana en edad fértil para que Shatner tenga sus momentos de donjuaneo dominical, y otros ganchos argumentales improbables, indignos de la tripulación del Enterprise y de cualquier audiencia adulta)  El conjunto es demasiado familiar, no hay ningún villano malvado al que derrotar, ningún disparo de fasers, ninguna esccena que calificara para intensa o dramática -salvo detalles-, y todo muy digerible y ameno para una sesión de aventuras urbano-espaciales para todas las edades. Y aún le estoy dando vuelas si su utilización pretenciosamente flexible de la "1ª directriz" debería ofenderme o no, dejémoslo en que a partir de cierto punto estos detalles ya son irrelevantes ante el rumbo de los acontecimientos.


Scotty dibujando anillos de benceno en un Mac.

En resumen, se me atraganta bastane el trabajo colectivo, el tono, el estilo y el enfoque. También fue la película de ST que más recaudó en su estreno en US, título que mantuvo hasta 2008, lo que realmente ya nos indica lo 'poco trekkie' que es el resultado. Pese a que esta película se deja ver por amena y divertida, y nadie le puede achacar que los protagonistas no sean Kirk,Spok y compañía, en general discurre por una órbita que cruza el universo ST muy de refilón y que lo abandona para siempre, para respiro de muchos.

[Adendum: Pese a que normalmente no entro a valorar la calidad de las traducciones - que presupongo simplemente correctas en un amplio margen - creo necesario apuntar que la traducción correcta de "guilty" es "culpable" y no "inocente", un pequeño detalle importante en un juicio, y que la traducción de "USS" es "Astronave Federal" y no "Nave Americana", algo bastante importante en Star Trek. Estos gazapos llevan 30 años sin corregirse, se han propagado hasta la última edición en Blu-Ray y ahí seguirán, para confusión de generaciones futuras]

Star Trek V: The Final Frontier [@@]

William Shatner, 1989

Tercera cambio de director y tercer golpe de timón para tomar un rumbo nuevo. Paso necesario a mi entender pero con resultados muy deficientes. En este caso es una clara regresión a los orígenes, algo claramente insuficiente a estas alturas y que casi manda al traste toda la saga tras el batacazo de taquilla. El 'casi' es que esta película costó cuatro duros y salió directa para vídeo en muchos paises, con lo que aún salvaron los números. Y porque este ciclo estaba para el derribo de todas formas, con todo el equipo creativo volcado en TNG y los veteranos   haciendo lo posible por dar la cara en lo que muy bién pudo haber sido su tumba artística.

Esta regresión se aplicó a todos los niveles: efectos especiales de los antiguos, planos de la Enterprise reaprovechados de otras películas, interiores muy precarios, rescate de la banda sonora de Goldsmith (me vale), y un guión que parece exactamente lo que es: un descarte de 1967. Un guión nunca rodado por parecerse demasiado a otros, algo ampliado para estirarse hasta la hora y media y con un desarrollo que no aguanta una segunda revisión - que parece nunca tuvo. No diré que se haga pesada, es demasiado corta para ello, pero hay demasiadas digresiones circunstanciales y rodeos para lucimiento de cuatro actores - los únicos que hay - mientras que otros hechos muy trascendentes transcurren 'en off' sin mediar explicación alguna.

Estos últimos detalles son también achacables a una dirección bastante floja, el peor trabajo hasta el momento a cargo de Shatner. Acabó recibiendo par de Ratzzies a la peor dirección y el peor actor, premios por los que hace méritos en el desenlace de la película. La part final es bastante bochornosa, echa por tierra todo lo salvable que pudiera tener la película y rubrica la falta de ideas argumentales para resolver con gracia un tema que les vino demasiado grande: "La Fe, La Religión, La Culpa y El Dolor".

Aunque el tema de la Fe ya había sido tratado en TOS - muy respetuosamente se entiende - aquí tuvo la ocasión de vestir de protagonista y se quedó en nada. Un profeta salido del desierto, un poder empático revestido de don divino y un salto de fé que permitía debatir sobre la Tercera Ley de Clarke con mas medios y tiempo que en un episodio de media hora. En lugar de eso adopta una postura puramente vehicular, articula de nexo de unión entre dos o tres escenas de acción pésimamente rodadas y se queda en la misma superficialidad que ya se consideraría pobremente desarrollada trenta años atrás. Solamente se trata en cierta profundidad la forma como diferentes personas afrontan el dolor, el pasao y el futuro, quedando el propio Shatner como el único héroe filosófico del día ante la estulticia sobrevenida del resto de su tripulación.


Con esta desgana y falta de medios se perdió otra gran ocasió de desarrollar una historia coherente con lo que había sido TOS y las primeras tres películas. No hay avances significativos en los personajes, en la historia global de la federación ni en nada, salvo en la historia negra de taquilla.


Star Trek VI: The Undiscovered Country [@@@@]

Nicholas Meyer, 1991


Con el ciclo casi agotado y con los nefastos precedentes hacía falta poner fin a la saga de películas clásicas con algo digno. TNG ya estaba consolidando un nuevo estilo de Star Trek y a la envejecida tripulación de la Enterprise "A" le faltaba la excusa para retirarse con su merecida gloria. Regreso de Meyer con una historia completa, una que por fin vuelve a unificar la historia de Kirk y Spok con el destino de la federación de planetas y que cierra por fin uno de los temas argumentales mas duraderos de ST: las relaciones con el Imperio Klingon y la búsqueda de la Paz por una vía que no suponga el exterminio cultural.

Además el guión recupera por fin un estilo compatible con los tiempos, una película de aventuras espaciales, de conflictos políticos y armados, para arrojar una visión muy trekkie de la caida del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética. Una visión no exactamente alegórica pero sí muy aplicable al hecho, circunstancia que sería repetida en adelante con otros referentes Recupera por momentos el estilo exótico de la primera película de Meyer y no ceja en su empeño de entretener, tomando un marco de referencia mas ámplio que la Enterprise y sus tripulantes, y adoptando por fín algunos esquemas de película moderna, con narraciones paralelas y acciones cruzadas en varios frentes.

Esta sentida despedida al primer ciclo y con ella a Gene Rodenberry contó con la quinta música creada para ST: la de Cliff Eidelman. Pese a no tener el renombre de sus predecesores, consigió una banda sonora casi perfecta, tan memorable como las anteriores y que irá siempre asociada al final de tan intensa historia. No tuvo esta película los medios de sus predecesoras mas brillantes, pero con ello aún consiguió mantener la tradición de estar nomimada a los Oscar por el maquillaje y el sonido. Los efectos visuales andan algo mas justitos para la época (para variar) pero con todo mantienen un excelente nivel en los puntos importantes, el diseño de escenarios y las fastuosas maquetas del Ave de Presa, un elemento al que le han sacado mucho partido en el pasado.

TaH Pagh,TaH Be
 
 La recuperación de la figura del 'villano' es otro acierto, en este caso el pérfido Chang a cargo de Christopher Plummer.  Este personaje está entre los mas grandes adversarios de ese ciclo, porque además de un adversario al nivel necesario para desafiar a los dos capitanes de esta aventura (Kirk y Sulu) tiene una profundidad filosófica perfectamente adecuada a las circunstancias, con reminiscencias a los héroes trágicos de Shakespeare y a las circunstancias sociopolíticas de un desenlace argumental tan grande.

Divertida, emocionante, intrigante y peligrosa. Esta película es todo lo que las demás deberían haber sido desde 1985  y nunca fueron, una película que puede gustar a entendidos y profanos y que siempre nos recordará lo que era Star Trek en aquella época lejana y porqué, pese a toda la mala reputación de la saga, era el estreno mas esperado del año.


Where no man Where no One has gone before


... aunque tampoco fue la última vez que los vimos en cine o TV...